Cuando en medio de los discursos de promoción del referéndum, el gobierno nacional, entonces liderado por Ernesto Pérez Balladares, quien buscaba su reelección, prometió la ampliación a dos carriles de la interamericana hasta Santiago, muchos en la región pensaron en la solución a un gran problema.
En este ofrecimiento se incluía la construcción de las principales calles de la ciudad de Santiago, con lo cual se resolvería uno de los principales obstáculos que impiden un mayor desarrollo en el área.
UNA PROMESA M¡S
Sin embargo, luego de los resultados de la consulta popular, la cual resultó adversa a las pretensiones del gobierno de aquel entonces, la promesa comenzó a desvanecerse, en medio de retrasos y excusas, lo que originó que el proyecto, pese a estar licitado no fuera iniciado durante la pasada administración.
Los veragüenses y los residentes de regiones cercanas se quedaron esperando a que se diera la orden de proceder al proyecto desde la población de Aguadulce hasta Santiago.
Pese a ello existían esperanzas, pues a juicio de muchos con la toma de posesión de un nuevo gobierno, encabezado por la actual mandataria Mireya Moscoso, las cosas cambiarían y este anhelo se convertiría pronto en una gran realidad.
Sin embargo, de manera casi inmediata, las ilusiones volvieron a quedar en cenizas, luego de que uno de los primeros anuncios del nuevo gobierno, con respecto a materia vial, fue la suspensión del ensanche de la carretera hasta Santiago, por falta de presupuesto.
Inicialmente el exministro de Obras Públicas, Moisés Castillo, indicó que se suspendía de manera provisional; sin embargo, luego de ello el tema quedó hasta segunda orden, con lo que surgió en la provincia una marcada decepción.
MUCHO USO, POCO MANTENIMIENTO
Pero mientras anuncios iban y anuncios venían, la citada vía acusaba recibo del pasar de los años, y el descuido de quienes debieron velar por el mantenimiento en buen estado de la misma.
El deterioro que inicia metros después de finalizado el ensanche que la Interamericana en Aguadulce, es fuertemente criticado por quienes a diario hacen uso de esta transitada vía que conecta las provincias centrales, Chiriquí y Bocas del Toro con la ciudad de Panamá.
Jorge Zipagauta, uno de los usuarios de la vía consideró que los que hacen uso de la misma corren peligro al transitar por el lugar, ya que los grandes baches, huecos y fracturas que presenta la Interamericana, puede ocasionar serios accidentes a quienes no conozcan las condiciones en que se encuentra.
Comentó que existen partes muy críticas en las cuales los vehículos pueden enfrentar daños mecánicos y los conductores perder el control de los mismos, ocasionando pérdidas muy sensibles.
En muchos tramos las condiciones son realmente delicadas, los paños fracturados, grandes huecos, la ausencia total de los hombros, muchos de los cuales alcanzan alrededor de cinco pulgadas de altura.
LAS CRITICAS NO SE HACEN ESPERAR
En la provincia de Veraguas, los legisladores de oposición han salido a criticar la gestión del actual gobierno, ya que pese a que existen los estudios y la licitación de la obra, incluso el contrato fue adjudicado a la empresa DRAGADOS, pero no se ha puesto empeño para seguir adelante con el proyecto.
Se habla actualmente incluso de la conformación de un comité que luchará para que esta promesa se haga realidad, lo cual según el legislador del circuito 9-1, Rubén De León, es una de las alternativas más eficaces para iniciar la lucha que debe existir con el objetivo de que a Veraguas se le cumpla.
El parlamentario comentó que en la actualidad se le está dando impulso a esta iniciativa, la cual busca que exista una unificación de fuerzas para ejercer presión en torno al gobierno, de tal forma que ejecute el proyecto.
Como lo han hecho los legisladores, también distintas fuerzas a lo interno de la provincia, como los educadores y sindicalistas, entre otros han expresado su preocupación por este hecho que constituye un duro revés a las aspiraciones de los pobladores de esta provincia.
Así las cosas, Santiago con todo y sus índices positivos de crecimiento, sigue esperando que se le cumpla la promesa, pues continúa con una entrada cuyas calles constituyen una verdadera ruina, las cuales no contribuyen a que se refleje el nuevo aspecto que está tomando la ciudad.