INTERNAS DEL Centro de Reclusión Femenino de Natá se negaron a ingerir alimentos aduciendo que la comida que le preparaban era de mala calidad y por ende algunas estaban sufriendo de enfermedades gastrointestinales.
La semana pasada habían denunciado que las infraestructuras de la penitenciaria estaban en pésimas condiciones, atentando contra su salud.
El gobernador Darío Fernández, en compañía de funcionarios del Ministerio de la Familia, la Universidad Tecnológica de Coclé y el mayor jefe de la zona de policía, Jorge Espinosa, realizaron una inspección al centro, encontrándose con una población de 39 mujeres, la mayoría procedente de la provincia de Veraguas, evidenciando las denuncias del mal estado de las instalación.