A raíz de las manifestaciones pacíficas de estudiantes y profesores de la Escuela Secundaria Angel María Herrera de Penonomé en reclamo de los terrenos que ocupan, el representante legal de Inversiones Monedas Consolidadas, Targidio Bernal Guardia, aclaró la posición de la empresa. Mediante titulada "Promesa política incumplida", el vocero detalla el caso:
Ante la aparición de una serie de publicaciones en los medios de información nacionales y la confusión que se ha pretendido crear sobre el caso de los terrenos que actualmente ocupa nuestro prestigioso plantel secundario de Penonomé, nos permitimos decir lo siguiente:
La finca 257 fue inscrita por primera vez a nombre de Laurencio Jaén Guardia en 1917, quien luego la vende a Héctor Conte Bermúdez. En 1952, uno de sus hijos, Simeón Cecilio Conte, en "gesto nobilísimo" según la profesora Blanca Carles de Kravcio, ofrece parte de esa finca para construir el ciclo secundario. Igual promesa hizo con parte de la finca 651 colindante y que le había sido traspasada a su padre por el Gobierno Nacional, a título gratuito de plena propiedad, en 1918.
El 11 de septiembre de 1953, el entonces presidente de la República Coronel José A. Remón Cantera, inaugura el primer edificio del Ciclo Secundario, construido por el Gobierno Nacional. El "gesto nobilísimo" tuvo lugar en la campaña política de 1952, saliendo electo Diputado a la Asamblea Nacional "el donante".
Lo extraño de esta "noble donación", es que a los 12 años después de que se construyese el primer edificio, a la muerte del señor Héctor Conte Bermúdez y fallado el juicio de sucesión, sus herederos Simeón Cecilio Conte (el "donante") y su hermano Julio Arturo Conte, inscriben a su nombre las dos fincas mencionadas en 1964.
Siguiendo la cronología, en 1968 los hermanos Conte venden ambas fincas a Ganadera Guardia Conte, S.A., según consta en la inscripción registral de ese año.
Luego, esta última las vende en 1971 a Urbanizadora Coclé S.A., la que a su vez, las vende a Inversiones Monedas Consolidadas, S.A., según inscripción registral de 2000.
Con el propósito de que la comunidad educativa de la Escuela Secundaria Angel María Herrera se beneficiara con las ayudas del BID y hacer valer nuestro derecho como legítimos propietarios, venimos año tras año ofreciendo en venta al Ministerio de Educación los terrenos, y a pesar que este en el pasado midió, confeccionó y registró el plano de segregación en Catastro del Ministerio de Economía y Finanzas y en el Ministerio de Vivienda, no ha habido interés oficial en solucionar el problema definitivamente.
Otra solución sería que los herederos compren, previo avalúo, los terrenos y en otro "gesto nobilísimo" los donen realmente a la Nación. La riqueza latifundista que tienen, más la riqueza arqueológica por ellos obtenida del fabuloso Sitio Conte, se los permite. Aparte de su "hombría de bien".
Para terminar, a los que nos han detractado con adjetivos calumniosos e injuriosos (que en su oportunidad tendrán que sustentar ante los tribunales de Justicia) les recomendamos ver nuestro aporte a la comunidad con la donación de los terrenos a Nutre Hogar y a la Casa de la Tercera Edad que hoy benefician a cientos de niños y mayores de esta ciudad y la realización de las urbanizaciones Villa Nomé, Villa Esperanza, Residenciales Ecológicos y Brisas del Llano, que han permitido a cientos de familias, de todos los estratos económicos, adquirir una residencia propia. Próximamente verán la construcción del Centro Comercial Penonomé 2000 y el Campo Santo de Coclé, éste de urgente necesidad en esta Provincia.