Funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) de la región de Bocas del Toro, adelantan las investigaciones para aclarar la causa de la muerte de miles de peces y otras vidas marinas.
El hecho se produjo el jueves 17 de julio, cuando desde tempranas horas moradores pudieron observar a miles de peces que flotaban muertos en las aguas del río San San, ubicado en Changuinola.
José Rodriguez, experto de ANAM, detalló que se podían observar robalos, pargos, guabina, conchas, y otros tipos de vida marina.
Como parte de las investigaciones, agregó Rodríguez, se han sostenido reuniones con ejecutivos de la Bocas Fruit Co., empresa que cultiva banano y con los arroceros cercanos al lugar.
Agregó que en el caso de los arroceros se descarta la posibilidad que se trate de algún químico ya que están prácticamente en el periodo de cosecha, época en la que no se utilizan los productos.
“Existe la sospecha, que pueda ser un nematicida de nombre MOCAP, aplicado en esos mismos días en la finca bananera de 32, en el cable 103”, sostuvo.
El producto fue aplicado aprovechando un día totalmente soleado pero para sorpresa de todos, en la noche se dieron torrenciales aguaceros que lavaron el químico hasta algunos drenajes.
De comprobarse que efectivamente así sucedió, se tendría la razón de la muerte de los peces, sentenció el funcionario. Insistió que habrá que esperar los resultados exactos para poder asegurar la causa.
Hay antecedentes de fenómenos similares, el caso anterior se produjo hace dos años en Finca 60 donde también murieron una gran cantidad de peces.
Debido a lo impredecible del clima en la región y tratando de no descartar ninguna posibilidad, en conjunto con la empresa bananera, ingenieros del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y ANAM, se recomendará el uso del químico después de una zona de amortiguación, es decir lejos de la orilla de los desagües par evitar que el agua arrastre veneno a los ríos.
Este método está siendo aplicado en Finca 60 desde la última mortandad de peces y hasta el momento no se ha repetido la situación, dijo Rodríguez.
El funcionario considera de grandes magnitudes los daños ecológicos tomando en consideración que los rastros de peces muertos están a lo largo de aproximadamente 25 kilómetros.
En cuanto a la recuperación de lo afectado al ambiente, mencionó “el impacto que causa el ser humano con sus actividades es rápido, pero la recuperación de la naturaleza es lenta, o sea, esta recuperación podría durar de 10 hasta 30 años”, apuntó Rodríguez.
Sobre el tema de sanciones, agregó que no se pueden considerar por el momento, porque de confirmarse las sospechas se comprobaría que no ha sido con intención, además sin los productos actividad bananera no podría darse.
Podrían transcurrir otras semanas para intentar determinar con exactitud las causas, sin embargo, la tarea será difícil desde el punto de vista químico, pues no hay laboratorios con la suficiente tecnología como para estudiar a fondo este tipo de contaminación, agregó.