La piel de Jackeline De Gracia Cortés, de 32 años, está en las condiciones similares a la de una señora mayor de 75 años. Tiene un deterioro progresivo; cada día que pasa se envejece más.
La juventud de Jackeline se acabó, al igual que sus fuerzas para trabajar en los quehaceres de su hogar. Ahora sólo le queda aguantar el incontrolable calor que siente en su cuerpo a medida que el sol va avanzando en las horas del día.
Es una situación que mantiene conmovida a gran parte de los residentes de la zona bananera en Barú (Chiriquí), y sobre todo los que viven en Finca Ceiba, una de las áreas de producción de banano que fue cerrada hace varios años.
En los últimos meses de 1999, le salió la primera mancha en la cara a esta joven de la etnia Ngöbe Buglé y desde ahí empezó su problema.
Tiene 15 años de vivir en la zona bananera y afirma que en estos momentos todas las partes de su cuerpo han sido afectadas.
No puede levantar las manos y con mucha dificultad camina, tras afirmar con una voz muy pausada, que ni siquiera puede agarrar la escoba para barrer.
Esta joven indígena de 32 años, asegura que se estaba atendiendo con dermatólogos, pero la escasez de recursos económicos ha sido una limitante para continuar con las citas médicas.
"Mi marido trabaja en las bananeras y no tengo dinero para tratar este problema que cada día es peor. Mire usted que ya no me puede picar un mosquito, porque enseguida se forma una charra (laceración) y se encona", dijo.
La tristeza de la joven se ve reflejada en sus ojos que es lo único que le quedó de esa juventud que se fue. La enfermedad que padece acabó con ella y lo peor del caso es que está obligada a criar a sus hijos en estas condiciones. Pide al gobierno que la ayuden porque siente que la vida se le va. Quiere atención médica pero no tiene dinero para ir a las citas.
El doctor Homero Penagos, especialista en dermatología, explicó de acuerdo a la observación de las fotografías de Jackeline y los datos clínicos que se le suministraron, supone que por tener siete años con la enfermedad se puede tratar de dermatomiocitis.
"Se supone que es provocada por causas no conocidas. Es más sensible al sol y por esos son las manchas", dijo.
Jackeline perdió la juventud en siete años
Aunque muchos piensan que se debe a los químicos en las fincas, no se descarta que sea una enfermedad.