P. Oeste. Como una estafa calificó Emilio Alfonso Marciaga, el cobro de B/. 120.00 por parte de un supuesto médico de nombre José Calvo, quien prestaba servicios en la Policlínica de la Caja de Seguro Social (CSS), Santiago Barraza de La Chorrera, del cual actualmente desconocen su paradero.
Según Marciaga, luego de realizarle exámenes en el consultorio, Calvo le solicitó B/. 60.00 para la confección de un par de anteojos.
Cinco días después, una de las orejeras de los anteojos se rompe, se los lleva de vuelta al médico quien se queda con ellos, de esto han transcurrido dos meses.
Al exponer su caso ante la dirección médica de la Policlínica Santiago Barraza, se le comunica que el optometrista fue enviado de vacaciones y despedido al comprobarse que no era realmente médico.
La Corte Suprema de Justicia ya se pronunció sobre las informaciones confidenciales y la Ley de Transparencia en el Canal.
Repetimos, no creo que sea necesario presentarles otro hábeas data por un asunto que siempre ha unido a los panameños.