Karina es una niña que por cosas del destino nació con padecimientos, que hoy la mantienen postrada en una cama, sin poder correr, caminar ni hacer las actividades propias de cualquier infante de su edad.
Lamentablemente sus padres, quienes residen en la comunidad de Santa Clara en el distrito de Renacimiento, provincia de Chiriquí son personas humildes que no le han podido dar la atención médica especializada que ella requiere, para tal vez mejor su estado físico.
La pequeña Karina nació con hidrocefalia (agua en la cabeza) es una enfermedad que se caracteriza por la existencia de exceso de líquido cefalorraquídeo (líquido acuoso que baña el cerebro) en el interior de los ventrículos cerebrales (cavidades que existen en el interior del cerebro comunicadas entre sí).
Este cúmulo de líquido aumenta la presión en el interior de la cavidad intracraneal y comprime el cerebro lesionándolo a veces de forma irreversible.
Ricardo Bouted, especialista en salud, explicó que este es el caso de la niña, indicó que durante sus primeros meses de vida se le realizaron algunos exámenes especiales que llevaron a su intervención quirúrgica, que logró sacar un poco el líquido que tenía en su cabeza, drenándola hacia su abdomen siendo expulsado por la orina.
Pero, lamentablemente el daño ocasionado por la hidrocefalia, la afectó de manera permanente, pues Karina no tiene movilidad, no habla -apenas balbucea- por lo que requiere de atención permanente.
Dijo que a la pequeña niña, sus padres no le han podido dar la atención médica que se necesita en estos casos, para lograr por lo menos mejorar su condición física.
Nos explicó que la madre de la niña, sufrió algunos problemas durante el embarazo como lo fue, elevados índices del virus de la toxoplasmosis en avanzada edad, circunstancias éstas que interfirieron en el desarrollo de la criatura.
Bouted señaló, que la atención médica especializada, no la está recibiendo, puesto que para ello, sus padres tienen que viajar desde el sector de Santa Clara, hasta la ciudad de David, en donde se encuentra el centro médico que le puede dar este servicio.
Los padres no tienen el dinero para sufragar este gasto que oscila en por lo menos B/.8.00 por viaje en transporte colectivo, ya que el jefe del hogar es jornalero y apenas alcanza para traer la comida al hogar.
El especialista dijo que el problema económico, impide que Karina, además de no recibir la atención especializada, no reciba una nutrición apropiada. En años anteriores se le brindaba ayuda con la crema nutricional.