Desesperados se encuentran cebolleros de Cerrozuela en Penonomé a los que el rubro se les está pudriendo en sus casas porque aún ni el IMA ni compradores particulares han visitado esta comunidad para comprarles el producto que es el sustento familiar.
Los cebolleros aseguran que ellos son gente pobre que depende de esta actividad y que ya han perdido 10 mil dólares, los cuales para ellos es como si fueran millones.
Agregan que desde hace más de un mes ya tienen la cebolla en sus casas, pero una parte del producto se ha afectado con las lluvias y la otra, por no tener un sitio adecuado dónde guardarla, se les está dañando en los portales.
En Cerrozuela en Penonomé hay unos cuatro agricultores que aseguran también son pequeños productores de cebolla y merecen que el IMA y Mida les asistan y les ayuden a comercializar el producto, tal y como hicieron con los natariegos; sin embargo, solo los visitaron y nunca más volvieron, y la cebolla se pierde.
Juan González es cebollero del área y afirma que ya ha perdido unos 3,500 dólares, que eran todos sus ahorros, pues creyó que vendería el producto, pero lamentablemente todos los días tiene que botar cebolla podrida y nadie llega a comprársela y la que queda va perdiendo su calidad.
Agregó que por todo lo que están pasando es que piden apoyo del Mida para que los asesore y se comunique con el IMA para que les compre.
Actualmente, si los cebolleros de Cerrozuela no venden la poca cebolla que les queda, aseguran que van a quedar con cientos de dólares en deudas y sin recursos para sobrevivir, pues todos los años siembran y con esto mantienen su familia, pero este año ha sido un caos y no han podido vender ni una sola bolsa de cebolla.
Aura Real, directora del Mida en Coclé, vía telefónica dijo que se comunicaría con el director del IMA de esa provincia para que se les realice una visita y evaluación a los cebolleros para ver cuál es la situación y qué manera se les puede apoyar.