Los pacientes diabéticos que viven en la provincia de Bocas del Toro, que tienen llagas o heridas, ya no tendrán que sufrir más el dolor y la tortura de tener que viajar cinco y hasta diez horas de traslado para recibir atención médica en la provincia de Chiriquí o en la ciudad capital.
Desde el lunes 18 de febrero, el hospital de Changuinola contará con una clínica de heridas que atenderá a 32 pacientes por día, para lo cual la Caja de Seguro Social (CSS) capacitó en Chiriquí a doctores en medicina general durante tres semanas, para que conozcan el Sistema Avanzado de Curación de Heridas y el Pie Diabético.

El doctor Alejandrino Muñiz indicó que el tratamiento principalmente consta de la aplicación de parches especiales en las heridas, que les pueden durar al paciente de tres a ocho días, lo que significa que los enfermos tampoco deberán viajar a diario al hospital a realizarse las curaciones.
Agregó que está comprobado que este tipo de terapia es muy eficiente, pues a varios pacientes tratados con afectaciones similares se les ha logrado salvar alguna extremidad, que de otra forma hubiera tenido que ser amputada.

Para las terapias y tratamientos no solo se usan los parches, sino también vendas elásticas y zapatos especiales, cuyo costo oscila en los $160. Estos zapatos son ajustados para evitar que se lastime más el pie afectado.
Testimonio
La señora Melva Williams, de 45 años y quien padece diabetes desde hace tres años, sostuvo que la creación de este nuevo servicio es lo mejor que le puede suceder a los pacientes diabéticos que viven en Bocas del Toro.
Afirmó que así evitan la tortura de viajar durante largas horas para ir hasta hospitales de David, en Chiriquí, o a la ciudad capital, donde reciben atención a las heridas propias del diabético.
El sufrimiento de estos traslados no se compensa, a pesar de que la institución (CSS) corre con los gastos de transporte y alimentación, agregó.
“Aparte del dolor, está el cansancio, la incomodidad y la impotencia que uno siente, a tal grado que algunos conocidos me han dicho que quisieran que Dios se los lleve para así acabar no solamente con su sufrimiento, si no también con el de sus familias”, indicó.