Llegar a 100 años, no es tarea fácil, ya que no existe una receta certera para conseguir que ante nuestros ojos pasen tantas cosas en la vida, en toda la gama de matices emocionales que puedan imaginarse.
Un factor inequívoco es la voluntad de Dios, quien pone el toque y la determinación de vida hasta que él lo quiera así. Para los moradores de la pintoresca comunidad de La Pintada, es un momento muy grato ver llegar a los cien años de vida a la abuela Martina Martínez González, quien aún goza de una memoria bendita, y no poca consistencia física a esta edad, a la que muchos aspiran para regocijarse con la felicidad de su familia.
La "abuela Martina" como se le conoce, nació un 31 de enero de 1904, en la región montañosa de Piedras Gordas, distrito de La Pintada.
Trabajó en casas de familia, pero a la vez cultivó y labró la tierra para proveerse de alimentos de la madre naturaleza, y criar sus nueve hijos, de los cuales le sobreviven cinco: Leonza, Lucinda, Taurino, Damián y Ana Victoria.
Su generación se desprende con una nutrida prole de nietos, biznietos, tataranietos y los denominados "chorritos". La "abuela Martina" recuerda que mucho tiempo atrás se vivía sencillo y sin lujos; la gente se apoyaba mucho entre la familia y los vecinos. Las fiestas religiosas de La Candelaria en el mes de febrero y El Topón en diciembre, eran muy concurridas por los campesinos y gente del pueblo (Penonomé y otras ciudades).
También de su memoria nos trae que " dos cuartas" o brasas de carne (dos veces el tamaño extendido de los brazos) costaba medio cuartillo.
Así, en medio de una lenta conversación con alguna que otra sonrisa, la "abuela Martina de La Pintada", intercambia su centenaria vivencia con cualquier visitante que llega a saludarle.
El sábado 31, día de su onomástico, la población participó de una misa en su honor y de un agasajo humilde, pero lleno de profundo sentimiento de estimación, admiración, y respeto, hacia una dama campesina, privilegiada por la larga vida al lado de los suyos y de su patria Panamá, también centenaria.