SEGÚN especialistas en asuntos económicos, como Armando Díaz, las pasadas inundaciones no sólo causaron un gran daño a sectores importantes de la economía bocatoreña, el golpe ha sido más complejo.
Además la red vial se ha visto seriamente afectada y lo peor del caso, muchas actividades comerciales no podrán seguir a menos que se realicen gestiones que permitan regenerarse acorde a las exigencias del mercado.
Esos puntos son dentro del entorno económico, pero dentro del ambiental la nota no deja de ser preocupante, ya que muchos indígenas provenientes de las zonas comarcales, al carecer de fuentes de trabajos puntuales, consideran la opción de regresar a sus lugares de origen, lo que traerá una mayor presión hacia los recursos naturales, ya que estos grupos étnicos mitigan sus necesidades energéticas, domiciliarias y alimenticias, con la tala de árboles y la cacería, al punto que la frontera agrícola se está extendiendo en sitios de importancia ecológica como el Bosque Protector Palo Seco.
La situación es preocupante, ya que este parque es una de las zonas de captación de e agua más importante de la región occidental y es en parte responsable de que la provincia chiricana no tenga área desérticas como en las zonas del Arco Seco.
Los despidos ascienden a más de 2000 y de cada trabajador por lo menos dependen 3 hijos, la gran mayoría de la etnia Ngöbe, que probablemente regresarán a la región de Ño Kribo, como se le conoce a la zona comarcal.
Los ciudadanos de las comunidades afectadas como Guabito, comentan que el gobierno ha hecho gestiones para que se vayan reintegrando al diario vivir, pero consideran que deberían darles bonos económicos a las familias, ya que aunque se reparen las calles, si no existen fuentes de trabajo es difícil volver a la normalidad.
Es notable la tristeza de muchos padres por la proximidad de la temporada escolar, ya que la falta de empleo provocará que varios menores no puedan asistir a sus clases.
El representante de Guabito, Antonio Weddemburg, se manifestó muy optimista porque considera que el trabajo se está haciendo y que poco a poco se está equipando la red vial necesaria para que se dé todo el movimiento comercial.
El Ministerio de Salud realiza medidas de profilaxis para la prevención malaria y dengue, además de vacunación y suministro de medicamentos.
El Fondo de Inversión Socia (FIS) ha invertido más de 350 mil balboas en la rehabilitación de caminos, carreteras y puentes en la región bocatoreña.
Productores consideran que el gobierno debería dotarlos de insumos, condonaciones de deudas o préstamos con el BDA, para que no se afecten las empresas.
Las actividades comerciales afectadas en Bocas del Toro
En la provincia hay un retraso de por lo menos quince años, debido a los despidos masivos.