Entre llantos de fe, emoción y una evidente alegría cientos de devotos del Cristo de Esquipulas de Antón presenciaron el lavatorio de los pies del santo Cristo, agua que luego dieron a los feligreses que la consideran milagrosa.
A mediodía inició la misa y a la una de la tarde, el sacerdote dio la orden para que bajaran la imagen del Cristo de Esquipulas, entre aplausos y llantos.
Para el Padre Saúl Estrada, párroco de Antón, es un acto de fe el que se vive todos los seis de enero con el inicio de las actividades de las fiestas religiosas del Cristo de Esquipulas, mucha gente emocionada y que vive la fe de Cristo.
Señaló que en medio de la celebración hizo el llamado a los feligreses a que se alejen de la violencia, pues hay muchos casos de violencia doméstica y la violencia ha incrementado en Antón y en el país y es por lo que se hace el llamado para que los devotos del Cristo de Esquipulas lleven el mensaje de fe y amor, pero sobre todo de paz.