Los índices de la enfermedad conocida como Leishmaniasis están aumentando de forma esporádica. Este mal es causado por una infección ocasionada por un parásito llamado Leishmania que portan algunos perros, que su vez es trasmitido a los seres humanos por una mosca pequeña.
La enfermedad, en el caso de Panamá, también se encuentra alojada en el mono perezoso de dos dedos, entre otros animales, siendo el transmisor el insecto conocido popularmente como "chitra".
Esta enfermedad que se ha detectado en todo el país, excepto en la provincia de Los Santos y parte de Herrera, afecta la piel en forma de manchas, llagas, granos o úlceras no dolorosas, por lo que de no tratarse médicamente derivan en mutilaciones en el tabique nasal, paladar, laringe y orejas.
La leishmaniasis es una enfermedad de la piel y de las membranas mucosas, y en sus manifestaciones más graves producen daños en las vísceras, considerándose en estos casos mortal.
Para los meses de julio, agosto y septiembre se ha presentado esta enfermedad con mayor frecuencia en los centros de salud.
Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la aplicación de 21 inyecciones para contrarrestar el mal.
Según un informe estadístico de la región de Salud de Panamá Oeste, en el Hospital Nicolás Solano se han contabilizado 226 casos de personas con esta enfermedad, siendo los infantes de uno a cuatro años los más afectados registrándose la cifra de 95 afectados; seguido de los niños de cinco a nueve años con 37 casos; de los cuales el grupo femenino es el predominante.
Los distritos con mayor número de personas infestadas con leishmaniasis son: Capira y luego La Chorrera.
En Capira, se contabilizan 141 casos, 57 de los cuales son hombres y 84 mujeres, manteniéndose el grupo de los infantes de uno a cuatro años como los principalmente afectados.
El fármaco recomendado para tratar la enfermedad es Triboclunato de Sodio (Pentostam), el cual se obtiene en los Estados Unidos en los centros para el control de enfermedades en Atlanta, Georgia. En América del Sur y en otras partes se utilizan otros compuestos como el Antimoniato de Meglumina (Glucantime).
Según funcionarios de Salud, para evitar la infección es necesario adoptar algunas medidas como: educar a la población sobre los modos de transmisión y control de la leishmaniasis, estas medidas de control a su vez, varían de una zona a otra, de acuerdo a los hábitos de las personas y mamíferos.
También recomiendan evitar penetrar en las zonas infestadas de leishmaniasis y además utilizar repelente de insectos y ropa protectora.