El respeto a la vida y a los valores es algo que poco importa a un grupo de sujetos, que tiene a los habitantes de la provincia atemorizados. Los han condenado a vivir en un lugar donde la vida nocturna es peligrosa, y para caminar de día hay que saber por dónde hacerlo.
Colón es una ciudad de 16 calles, con gente en su mayoría luchadora; sin embargo, los sujetos de mal vivir han contribuido a dañar todo lo bueno que hacen otros jóvenes que a través de sus acciones representan la provincia en muchas disciplinas, como el deporte.
Los tipos de delitos tienen a la comunidad en zozobra. Por ejemplo, seis sujetos que violan a una jovencita de 18 años, o a una menor de seis.
El atentado contra el cuartel de Policía de Los Lagos, cuando unos malhechores lanzaron una bomba de humo. Los responsables fueron capturados y revelaron que lo hicieron cumpliendo una orden de un sujeto vinculado al narcotráfico.
También se puede mencionar el intento de homicidio contra un funcionario del Ministerio Público.
Los delincuentes no miden sus acciones. A plena hora del día asaltan a una billetera, privan de la libertad a un conductor de taxi para robarle, asesinan a un hombre que sale con su hijo de una escuela, o disparan sin importar quien transite.
Los colonenses que viven en esta ciudad se han acostumbrado a vivir escondidos por temor de los tiroteos, y en muchos casos sus familias han muerto o han sido afectados.
Este es el caso de un niño que murió en un fuego cruzado, en Calle 6 Justo Arosemena, y el de una mujer que, transitando en su auto, recibió un tiro en la cabeza.
Lo más triste es que en todos los casos, la comunidad conoce quiénes son los que imponen el terror, pero no se atreven a hablar; la Policía también lo sabe, pero aunque a muchos los detienen, por ser menores vuelven a la calle a repetir su acción delictiva y la Ley los protege.
"La responsabilidad de la violencia es de todos los grupos, y por ello hay que trabajar juntos, para hacerle frente a este hecho que parece ir en aumento", dijo Monseñor Audilio Aguilar, obispo de Colón.
Explicó que han fortalecido las parroquias con programas dirigidos a la juventud, y con la catequesis para los niños, para inculcarles el amor a Dios que también se está perdiendo.
Dijo que hay que hacer hincapié en más seguridad, porque se observa que hay demasiadas armas en las calles y la gente se pregunta de dónde salen.
Manifestó que es alarmante la ola delictiva que existe y hay que buscar una solución a este problema.
En tanto, Piers Blandón, un joven Pastor que salió de las calles de Colón, tiene la convicción de que las cosas pueden empeorar si no se les presta atención.
Solicitó al Gobierno que apoye con una partida de 5 millones de dólares, para que sean utilizados en proyectos que incorporen a esos jóvenes del mal vivir.
Para el Subcomisionado Javier Castillo, jefe de la Policía en Colón, todos estos problemas se dan por la falta de atención en el hogar, porque son los menores los que en su mayoría, en un 90%, están cometiendo los delitos. "Todos mis compañeros que han trabajado en Colón coinciden en que la delincuencia es grande. En los operativos de profilaxis se recogen más de 30 menores por día", dijo.
El funcionario policial opinó sobre los más de 64 homicidios que han ocurrido, de los cuales un 90% son de personas que tienen historial policivo.
Alegó que el plan de seguridad del ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Delgado, para disminuir la violencia, será de gran ayuda.
Mencionó que se ha empezado a trabajar en nuevos proyectos que garantizarán la seguridad, la vigilancia con tecnología y la incorporación de más fuerza policial para Colón, con el fin de minimizar el problema.
La Cámara de Comercio de Colón ha mostrado su preocupación. Los empresarios han asegurado que de no corregirse el clima de violencia no se expondrán a seguir perdiendo.
Ya la gente no se atreve ni siquiera a caminar con confianza, porque terminan desvalijados y eso hace daño a la ciudad.
Ley del terror impera en la provincia de Colón
Los actos delictivos aumentan cada da. El gobierno deber analizar el problema social y buscar una solución.