Monseñor Fernando Torres Durán, obispo de Chitré, advirtió a los feligreses que las leyes canónicas impiden la sepultura de suicidas en lugares sagrados, por lo que hará circular una nota a todos los sacerdotes a este respecto.
Las declaraciones surgen debido al aumento significativo de casos de suicidios en esta parte del país, al tiempo que alertó a la comunidad sobre los "entierros de quienes atentan contra su vida, porque con esta acción no valoramos el mayor don que Dios nos ha legado, que es la vida".
Calificó como un pecado sumamente grave el acabar con la vida, ya que éste es el don más preciado legado por Dios.
"Yo insto a la vida de la familia; la familia tiene que llegar a formar valores como lo ha planteado el Santo Padre en una de sus cartas más recientes, es el Evangelio de vida el que debe primar ante cualquier desilusión amorosa o económica que empuje a una persona al suicidio", agregó.
La última persona reportada fue Osvaldo Enrique Díaz, de 45 años, quien se desempeñaba como mensajero del Banco Nacional sucursal de Chitré, aunque no se han especificado, trascendió que los motivos fueron económicos.
En los últimos tres años en Azuero, los dos elementos que más han inducido a hombres y mujeres a tomar esta fatal decisión son económicos o por amor, lo que ha sido confirmado por la Iglesia.