B. del Toro. Funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), con sede en Isla Colón, liberaron el martes pasado a una pareja de tortugas carey, una de las especies con mayor posibilidad de extinción. El administrador de la ANAM, Miguel Angel González, explicó que tras una llamada anónima se logró el rescate de los quelonios, luego de poner en ejecución un plan de búsqueda. Dijo que en horas del mediodía se logró localizar a los animales ocultos bajo pencas de palmas de cocos en el lugar costero conocido como "Bill Crik".
"Aunque el cazador furtivo no fue localizado, se tienen fuertes sospechas de quién se trata", dijo el funcionario. Agregó que el cazador pudo recibir hasta B/.100 por cada una de las tortugas, para luego ser vendida la carne y los huevos, y finalmente procesar la concha, en total generaría unos B/.800 por casa especie.
González recomendó a los habitantes de estos lugares costeros que tomen conciencia de la importancia de preservar estos animales, no solamente por el peligro de extinción en que se encuentran, sino que es uno de los principales atractivos para los turistas. Las tortugas carey suelen salir a desovar entre los meses de julio y agosto. A partir del mes de febrero, tortugas baulas, blancas, verdes y carey, desovan en las playas de la provincia. Este año se presume arribarán unas 2,000 especies.