Cuatro tortugas blancas que por poco son decapitadas, fueron liberadas por funcionarios del Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) en la provincia de Bocas del Toro.
Las dos últimas fueron regresadas al mar este domingo, luego de ser curadas pues habían sido arponeadas y, por fortuna, no les perforaron ningún órgano vital, dijo Carolina Wong, directora provincial de MiAmbiente.
Las otras dos fueron puestas en libertad hace semanas atrás, todo ha sido producto de operativos sorpresa realizados en conjunto con agentes de la Policía Nacional, pues es la época de desove y es entre los meses de febrero y septiembre cuando los cazadores furtivos aprovechan cualquier descuido para matar a estos animales o robarse los huevos de los nidos y venderlos junto con la carne.
También se han decomisado carne y huevos, y los infractores son remitidos a la fiscalía de Ambiente para la respectiva sanción, que Wong no especificó.
Agregó que la tortuga es una especie en peligro de extinción y son cuidadas por guarda parques del ministerio, la policía, miembros de fundaciones, conservacionistas, turistas ecológicos, entre otros.
Ellos caminan a diario las playas entre la desembocadura del río San San a la del Changuinola y a la del río Sixaola, lo que comprende más de 20 kilómetros de playa para intentar evitar la acción de los depredadores, incluido el hombre que es el más terrible.
Siguió diciendo Wong, que los cazadores ya no se limitan a esperar a los enormes animales en la playa, en el día van en botes de madera o lanchas mar afuera, a capturarlas mientras se aparean, ese es un momento en que son sumamente vulnerables.
En playas de la provincia desovan tortugas baulas, blancas, carey y verdes siendo la baula la de mayor tamaño, puede alcanzar los dos metros o más.