Provincias

Llamadas peligrosas

En la central de los camisas rojas se reportan desde bombas, accidentes e incendios, hasta riñas, todas resultan ser falsas.


Niños, domésticas y hombres que intentan disfrazar la voz de mujer, son generalmente los que más llamadas de falsa alarma hacen a las sedes bomberiles del país.
En una consulta por varias provincias, Panamá América pudo conocer que las llamadas se hacen a toda hora del día, pero principalmente en la noche.
Aunque tienen recursos económicos y humanos muy limitados, los bomberos del país han recibido en lo que va del año más de 140 llamadas que reportaban hechos que no existían.
Gilberto Delgado, teniente de la Guardia Permanente del Cuartel Juan R. Brin en la Zona 10 de Veraguas, indica que a veces se trasladan a comunidades distantes de la base y cuando llegan se dan cuenta de que no ocurre nada, lo que significa gastos de combustible, desgaste de los vehículos y pérdida de tiempo.
Incluso se pone en riesgo la vida de personas que tienen que recorrer largas distancias con el estrés de tener que llegar rápido y se quita la oportunidad de atender otras situaciones que realmente requieran la asistencia.
Puso como ejemplo que han tenido que enviar auxilio desde el distrito de Santiago, hasta Ponuga, en Atalaya, y Los Higos, en La Mesa, para encontrarse con hechos ficticios. Es decir, que no sólo las llamadas incluyen áreas periféricas, sino que reportan casos en lugares apartados.
En la consulta de este diario se puso de manifiesto la debilidad legal para proceder contra quienes insisten en abusar de las líneas de emergencia, pues no se especifican las sanciones.
Esta situación ha llevado a los bomberos a poner en marcha mecanismos más estrictos de verificación, los que incluyen codificadores de llamadas que muestran el número desde el que se está llamando.
Pero este mecanismo no surte efectos cuando se llama desde un teléfono público, lo que ocurre con frecuencia, pues es difícil investigar quién lo utilizó, explica Felipe Fung, comandante primer jefe del Cuerpo de Bomberos de Colón.
Los inescrupulosos que hacen falsas llamadas han reportado hasta bombas, lo que ha causado el desalojo de edificios, como ocurrió en el 2002 en la Policlínica de la Caja de Seguro Social en La Chorrera.
En los bomberos de Veraguas se reciben hasta cinco llamadas de estas al mes, las que avisan de bombas en establecimientos comerciales y escuelas.
Para frenar a quienes hacen de las urgencias una diversión, los bomberos también confirman las llamadas devolviéndolas, sostiene Antonio Bernal, capitán de la Guardia Permanente en David, Chiriquí.
Los bomberos, al devolver las llamadas cuando reciben un reporte de urgencia, le piden a la persona el nombre e incluso un número de teléfono para confirmar.
Explica Bernal que para estar seguros, envían un primer vehículo para comprobar si hay problemas, pues antes procedían de manera inmediata y al llegar al lugar, lastimosamente se daban cuenta de la burla.
Dijo que aunque comprueban el engaño, no pueden hacer nada porque no hay sanciones establecidas.
En Coclé no faltan las personas sin oficio, pues según el coronel Pacífico Marciana Díaz, de los bomberos de Penonomé, mucha gente utiliza la línea caliente 103 "para molestar e informar de falsos accidentes".
Un llamado de atención a los ciudadanos inescrupulosos para que reflexionen hizo por su parte el teniente coronel José Gallardo, encargado de los bomberos en Chitré.
Las personas reportan casos de fuego por basura, potreros e incluso accidentes de tránsito y dan la dirección completa, pero cuando los bomberos llegan confirman que los han engañado, lo que le quita el tiempo al equipo de rescate, afirma Gallardo.
Los bomberos solicitan a los padres que les hablen a sus hijos de la importancia del servicio y les adviertan lo peligroso que es reportar un hecho no real, pues en otro sitio puede haber alguien que lo necesite.
(*)Corresponsales: Bleixen Caballero, Elena Valdez, Sugeiris Mitre, Delfia Cortez, Melquiades Vásquez.


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194867
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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