Solo esta semana esta enorme embarcación de lujo con 18 pisos, con la pantalla de cine más grande del mundo, restaurantes, almacenes, piscinas, centros comerciales y otras facilidades atracó en el Muelle 6 de Cristóbal, después que lo hizo el Queen Mary 2 y en horas de la tarde el Coral Princess.
Los tripulantes y su capitán Mariano Manfuso recibieron por parte de los administradores del Puerto de Cristóbal y de la Terminal de Cruceros del Muelle 6 de Panamá Port Company, una placa de reconocimiento por llegar a nuestro país y a Colón.
Lisa Ballesteros, Supervisora de la Terminal y Mariano Sosa, Administrador del Puerto, al entregar la placa con las huacas históricas expresaron el orgullo que sienten como panameños al poder recibirlos en aguas del Atlántico.
Sosa dijo que lo importante de este segundo crucero que llega al Puerto de Cristóbal, es que transportistas, vendedores y otros pueden beneficiarse con las compras que hacen y reactivar la economía.
El precio del boleto más económico por 10 días en la nave cuesta unos 3 mil dólares. El capitán Manfuso indicó que la nave post panamax cuesta unos 450 millones de dólares.
El crucero se mantuvo desde la mañana y salió casi en horas de la noche con destino a Cozumel, en México.
El Grand Princess tiene canchas de tenis, discotecas, bibliotecas, salones de belleza, gimnasios y lo que menos se puede imaginar el pasajero.
La embarcación es una ciudad de lujo flotante y ha recorrido países de Europa, el Caribe, Finlandia, España, Turquía y otros, excepto Asia.
Todos los días se cocinan alrededor de 18 toneladas de alimentos para halagar el gusto de más de 4 mil personas.