Durante tres días consecutivos, más de mil reos del Centro de rehabilitación Nueva Esperanza, en la provincia de Colón, fueron atendidos por el Ministerio de Salud.
A los privados de libertad, se les brindo servicios de salubridad, a fin de atender las morbilidades que presentan los privados de libertad, en un esfuerzo conjunto del sistema penitenciario y la regional de Salud de Colón.
Este penal que tenía una capacidad para albergar a unas 800 personas, pero actualmente posee un población queoscila cerca de los mil 500 detenidos, quienes habitan en condiciones de hacinamientos, aguas estancadas debajo del edificio, entre otras situaciones.
Mayra Návalo, directora regional del Ministerio de Salud, manifestó que se atendió a unos 450 detenidos por día.
Los reos tuvieron acceso a servicios de medicina general, laboratorio, vacunación, trabajo social, odontología, promoción de la salud, entre otras atenciones.