Los moradores de los corregimientos de La Mesa, Tumaco, La Pitaloza y otras 15 comunidades del distrito de Macaracas, provincia de Los Santos, están a punto de quedar incomunicados.
Como consecuencia de las lluvias, los caminos están en un estado deplorable, al tiempo que los microbuses de transporte que llegan hasta el corregimiento de La Mesa, encuentran un obstáculo en una de las lomas y se atascan en el fango.
Un morador afectado, Salvador Vega, indicó que los caminos no se arreglan desde hace muchos años, sólo se les pasa la cuchilla y quedan igual.
Un día antes de la visita de este medio al lugar, los equipos pesados que habían sido llevados por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) para buscar una solución al cierre del camino por el lodo, también quedaron atascados y hubo que buscar otro vehículo para sacarlos.
Vega manifestó que hace 28 años que se construyó la carretera de asfalto, pero se perdió por falta de mantenimiento, por lo que ahora los habitantes de comunidades tan apartadas tienen que sufrir para poder llegar a sus hogares.
El vocero de comunidades montañosas de Los Pozos, Javier Pinto, manifestó que tendrán que hacer algún movimiento porque pese a que la Presidenta de la República dio la orden de arreglar los caminos, ha sido en vano.
En tanto, las calles del sector Las Colinas, en la barriada 2000, se encuentran en estado desastroso, las vías de acceso a la comunidad están totalmente destruidas, por más notas que se han dirigido al MOP para una respuesta a sus demandas, todo ha sido infructuoso.
Según el presidente de la barriada 2000, Eliécer Márquez, en ningún momento el MOP de Vacamonte, a cargo del ingeniero Rogelio Rith, se ha preocupado por las malas condiciones de las calles que abarcan desde la entrada hasta el final, donde se observar profundos cráteres.
Desde que las calles se habilitaron en 1994 hasta la fecha, han permanecido en esas condiciones, el deterioro es evidente y el cambio de estación seca a lluviosa las ha afectado cada día más.
"Los vehículos sufren daños mecánicos cuantiosos por el mal estado de la carretera, cuando llueve son intransitables y muchos caminan con el temor de resbalarse y accidentarse" recalcó Márquez.
El vocero de la comunidad manifestó que casi al final hay un enorme barranco que en cualquier momento puede colapsar con todo y vía sino se realizan los trabajos técnicos requeridos.
María Rodríguez, otra de las afectadas, corroboró la denuncia emitida por el presidente de la barriada 2000 y elevó su queja ante el titular del MOP, Eduardo Quirós, para que invierta parte del presupuesto de la institución en solucionar el mal estado de la carretera.
Agregó que siempre la excusa es "no hay recursos", ante lo que se preguntó qué se hace con el dinero de los impuestos recaudados por el gobierno central que deberían ser destinados a obras sociales.
Consultado el ingeniero Rogelio Rith de la coordinación del MOP en Vacamonte, sólo se limitó a informar que se está estudiando el problema, pero por el momento se le imposibilitaba dar una respuesta sobre esta problemática.