Chiriquí. Parece que fue el mismo Dios quién protegió a Gamaliel Olave, quien mientras mantenía una amena conversación dentro de una cabina telefónica, de manera inesperada un vehículo de forma intempestiva lo sorprendió, causándole heridas en su cuerpo.
Olave relato que a eso de las 8:30 de la mañana, se encontraba dentro de la cabina telefónica, cuando de pronto un vehículo colisionó con la estructura, derribándola por completo.
El afectado aseguró que sólo tuvo tiempo para tirarse afuera de la cabina, lo que al parecer fue su única alternativa, pues cuando vio el carro ya éste estaba encima de la acera donde estaba ubicada la estructura.
Sin embargo, para colmo de males, el irresponsable conductor se dio a la fuga, sin detenerse para evaluar lo que había sucedido.
De acuerdo a Olave, quien recibió los mayores daños en su pierna y mano derecha, las cuales fueron catalogadas como leves, el vehículo que ocasioné el accidente era un mazda color blanco.