Informe
- A raíz de las protestas en contra de Barro Blanco, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) envió una misión encabezada por el relator especial sobre los derechos de los indígenas, James Anaya.
- En su informe de la misión conjunta de verificación en la que participaron la Iglesia católica, la cacica Silvia Carrera y el Congreso General Ngäbe-Buglé, recomendó la formación de un peritaje independiente internacional, el cual fue llevado a cabo en 2013, para examinar los aspectos hidráulicos, ecológicos y económicos del proyecto.El estudio concluyó que los impactos del proyecto sobre el medioambiente y las comunidades ngäbe-buglé afectadas son mitigables, sin embargo, expone que no hubo una consulta adecuada con los pueblos indígenas afectados y que los impactos directos e indirectos no fueron claramente explicados o entendidos y que los mismos pueden afectar a la comunidad y deben ser mitigados.
Los grupos indígenas de las tres regiones de la comarca Ngäbe-Buglé, que se mantienen concentrados en las riberas del río Tabasará, desconocieron la autoridad de la cacica general, Silvia Carrera, y advirtieron que no respaldarán ninguna decisión que esta tome sobre el futuro del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco.
Esta fue una de las principales decisiones que hasta ahora han tomado los originarios que fueron convocados por la Iglesia Matata, para mantenerse en vigilia y exigir al Gobierno Nacional la cancelación definitiva de la citada obra que promueve la empresa Geninsa.
Toribio García, presidente del Congreso Regional Kodriri, advirtió que la mayoría de la población Ngäbe-Buglé rechaza las decisiones que ha adoptado la cacica Carrera en torno al tema de la permanencia de la hidroeléctrica, por considerar que ha entregado el recurso natural de la comarca, como en el caso del río Tabasará.
“En las negociaciones hechas por la cacica general, se han firmado decretos que permitirán que a futuro se sigan construyendo más hidroeléctricas en los ríos de la comarca”, sentenció el dirigente.
García reiteró que por ahora, la movilización que se hace en las cercanías del proyecto Barro Blanco es completamente pacífica, como parte de una oportunidad que ha dado la iglesia tradicional de la comarca para que el presidente Juan Carlos Varela se presente y ordene la cancelación de la hidroeléctrica.
No obstante, la fuente advirtió que después del 20 de enero, cuando termine la concentración, se estarán haciendo nuevas convocatorias a movilizaciones, por lo que no descartan que de no haber respuestas a sus solicitudes, se ejecuten acciones en las calles.
Incluso entre algunos de los dirigentes de las bases de las tres regiones Ngäbe-Buglé, ayer se exigió que además de desconocer la autoridad de la cacica Carrera, la misma sea llevada por la fuerza custodiada por bukodais o policías comarcales para que rinda cuentas ante la población por sus actuaciones.
“No queremos llegar hasta hechos violentos, pero sí consideramos que en su debido momento, la cacica Carrera tendrá que rendir cuentas a la población ngäbe”, concluyó García.
En tanto, en los últimos dos días, este medio ha intentado obtener una respuesta de la cacica Silvia Carrera, pero hasta el momento no ha contestado dos mensajes que fueron dejados en su celular.
Manolo Miranda, también dirigente de la comarca Ngäbe-Buglé, advirtió que en adelante, las movilizaciones de las poblaciones indígenas no se suspenderán hasta que se ordene la cancelación definitiva de la citada obra, que es la respuesta que ellos esperan por parte del gobierno que lidera el presidente Juan Carlos Varela.