En Panamá existen alrededor de 50 mil niños, niñas y adolescentes que están incorporados a la fuerza laboral y dos de cada tres viven en condiciones extremas de pobreza, que es la causa principal por la que los menores realizan actividades de sobrevivencia en las calles.
No importa si es de día o de noche, a cualquier hora hay menores en las calles, es por eso que se requiere del apoyo de quienes más tienen para seguir trabajando por los que menos tienen.
Casa Esperanza surgió en 1992 con la misión de promover la erradicación del trabajo infantil en condiciones de mayor riesgo para la niñez, en niveles urbanos "los niños en la calle" y a nivel rural "los niños trabajadores de las zonas agrícolas.
En la provincia de Colón existen dos centros de Casa Esperanza que se han convertido en una "esperanza" para las familias más necesitadas, que en casi no tienen un plato de comida para llevarse a la boca, en quienes se invierten unos 3 mil balboas mensuales.
Alrededor de 200 pequeños son atendidos en el hogar ubicado en la calle 8 Avenida Meléndez, mientras que 100 en el área de La Playita reciben desde el desayuno y el almuerzo que les ayuda a prevenir la desnutrición, donde cada uno necesita 40 mil balboas para funcionar mensualmente.
En el aspecto de nutrición Casa Esperanza distribuye 100 mil comidas entre desayunos y almuerzos anualmente, y se ofrecen suplementos alimenticios y vitamínicos, que contribuye a disminuir en un 33 por ciento la desnutrición, indicó Roxana Méndez de Arosemena, directora ejecutiva de Casa Esperanza.
Explicó que diariamente los educadores de Calle que colaboran con la institución recorren avenidas y mercados de las ciudades de Panamá y Colón, contactando niños, niñas y adolescentes que generen ingresos a través de la mendicidad, venta informal y diversos servicios como los "limpiabotas", señaló Méndez de Arosemena.
Agregó que anualmente se reportan unos 500 niños en las calles, los cuales son referidos a Centros de atención Integral, incorporados a las escuelas y en casos extremos, a albergues institucionales.
También se les brinda orientación a las familias, que en muchos casos es una medida efectiva para evitar que los menores vuelvan a deambular por las calles.
Los niños que se benefician en Casa Esperanza logran expresarse más confiados y seguros, a causa de la convivencia diaria con sus compañeros y su participación en los talleres formativos les ayuda a mejorar su comportamiento, sus buenos modales y desarrollan una mayor calidad de relacionarse con los demás.
Lo más importante que se inculca a los pequeños es la asistencia a las aulas de clases; más de un 80 por ciento logran un buen desempeño escolar gracias al apoyo, a tareas y afianzamiento en las asignaturas en que presentan dificultades.
Para complementar la labor formativa, cuentan con bibliotecas dotadas de textos en todos los centros, donde se les facilita el acceso a través de la consecución de cupos.
Anualmente más de 400 niños son atendidos en Casa Esperanza por personal médico de la institución, Centros de Salud y el Hospital del Niño y se obtiene un porcentaje de recuperación arriba del 90 por ciento de los casos.
Las madres participan en los talleres de orientación familiar, lo que mejora la atención con sus niños, en lo relativo a la salud, educación y una mejor comunicación, se les brinda la oportunidad de inscribirse en diversos cursos y alfabetización.
En este primer mes del 2001, la Ministra de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, Alba Tejada de Rolla, entregó a los centros de la Asociación 200 balboas para contribuir con la compra de útiles escolares.
De acuerdo con Rolla, esta ayuda forma parte del compromiso que ha adquirido la Presidenta de la república, Mireya Moscoso, con el desarrollo de los niños en el país.
Además es una respuesta que se obtiene del Gobierno, tras la celebración de la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, realizada en Panamá el pasado 17 y 18 de noviembre del 2000.
Casa Esperanza en Colón es posible gracias al aporte que brindan la comunidad hebrea de zona libre, Fiesta casinos, el Club 20-30, Asociación Pro Niñez Panameña, el Ministerio de la Juventud, La Niñez, y la Familia, Subsidios de la administración de la Zona Libre y actividades d que organiza la Asociación.