El agua que consumen los residentes de la comunidad de Berba, en el distrito de Barú, sigue provocando problemas de salud. La situación no es nueva, toda vez que las familias llevan años clamando la construcción de un acueducto.
Ezequiel del Cid, representante del corregimiento, afirmó que el año pasado se reportaron 25 casos de hepatitis y en lo que va de este año se han atendido a cinco personas, lo que preocupa enormemente, pues se trata en su mayoría de niños y ancianos.
Apuntó que además de esta enfermedad, se registran otras similares, especialmente relacionadas con problemas estomacales, por el consumo del agua no potable.
Aseguró que el agua sale con sedimentos y tiene sabor a hierro, entre otras irregularidades.
Pidió al Fondo de Inversión Social que se asignen los recursos para la construcción del acueducto.
Sabina Rodríguez, directora regional de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), dijo tener conocimiento de la acción irresponsable de personas que se dedican a depositar los desechos en las quebradas afectando el ecosistema, y animó a las autoridades locales a tomar las medidas para detener esta irregularidad.