Cada pueblo o ciudad tiene un personaje que es conocido y querido por todos los habitantes del lugar, se trata de alguien que de una u otra manera ha sabido ganarse el afecto y respeto de quienes lo han conocido a lo largo de su vida.
En La Chorrera, no hay quien no conozca a "Mañe" Aguirre, una de las mujeres más populares de ese distrito, atributo que la convirtió hace algunos años en Hija Meritoria.
Esmeralda Aguirre Ureña se inició en la faena de carnicera en el año 1957, cuando tenía 27 años de edad, por iniciativa de su tío "Chinto" Díaz, quien le pidió que lo ayudara a trabajar en su negocio conocido como "El Tamarindo", junto con su prima "Mita".
Fue el famoso "Tribilín" (q.e.p.d.), según cuenta la propia "Mañe", quien le enseñó el arte de la carnicería, porque siempre le decía: "aprendan que si no, algún día no van a tener quién les deshuese la carne".
Durante su juventud, "Mañe" decidió estudiar modistería y posteriormente ingresó a un curso de secretariado, el cual no pudo concluir. Más tarde aprendió repostería y finalmente cuando sus hijos ya habían crecido se estableció en el negocio de la carnicería.
LA JORNADA DIARIA
La jornada de trabajo de "Mañe" Aguirre se inicia todos los días a las 4:00 de la mañana, cuando se levanta para iniciar la faena cotidiana que realiza en el Mercado Público, donde trabaja desde cuando mataron a Kennedy.
Considera que el trabajo que realiza no es tan duro, "porque lo más difícil es cuando uno tiene que destazar, pero como yo sé, nadie me da vuelta en eso".
"Mañe" expresó que este trabajo es lo mejor que puede hacer para mejorar su situación económica actual.
Desde su humilde puesto de carnicería, que comparte con puro hombres, ha tenido la oportunidad de conocer a muchos personajes políticos. Recuerda haber visto llegar a ese mercado al ex presidente Aristides Royo y a muchos coroneles de la época de la dictadura. "Y el más reciente fue el Toro, que le dije en su cara todas las tracalerías que nos querían hacer con el mercado", manifestó "Mañe".
Otra de las figuras con quien recuerda haber tenido la oportunidad de hablar, fue con el desaparecido general Omar Torrijos Herrera, quien, según dijo, una vez llegó a las 5:00 de la mañana al mercado en compañía de otros militares. Comenta que Torrijos le preguntó: "¿Oye Chola, tú qué haces aquí tan temprano entre tantos hombres?". Y ella le contestó: "¡Je!, lo mismo que haces tú entre los tuyos".
Producto de ese intercambio franco de palabras, Torrijos le dijo que después iban a hablar "para ver si la ponía en algo", cosa que ella nunca se preocupó en atender, debido a que tenía sus hijos chicos y quería estar cerca de ellos.
Sin embargo, señala que lo que sí le agradecerá siempre es que cuando su hija "Lolita" creció y quiso estudiar en Brasil, ella se acercó al general Torrijos para expresarle su inquietud y pedirle que la ayudara, inmediatamente el extinto general envió a un sargento que se encargó de arreglar todo lo concerniente a sus estudios.
Sobre la importancia que tiene el Mercado Público de La Chorrera para los políticos, comenta "Mañe" que, por allí han pasado desde las más altas autoridades hasta las más bajitas, pero ninguno los ha ayudado.
Dijo que prueba de ello es que pasadas las elecciones no ha habido ningún concejal que se haya acercado al mercado para preguntarles qué necesitan. "Pero para la política, todo el mundo llega y hasta comen en el restaurante para que les tomen fotos".
Agregó, que una vez que los representantes llegan al poder, de lo único que hablan "es de partidas y de tajadas".
A través de los años, esta trabajadora mujer, a quien no le tiembla la voz para decirle a nadie las cosas que no le gustan, ha llegado a convertirse en una especie de vocera del pueblo, porque conocedora de todos los problemas de su querida La Chorrera, no hay autoridad que pase por ese mercado sin escuchar los clamores de doña "Mañe" Aguirre.