Otras 28 comunidades de las áreas más apartadas de la provincia darienita resultaron beneficiadas con la entrega de 87 cerdos del Proyecto Pro Darién que desde 1997 lleva a cabo una estrategia urgente de desarrollo sostenible en esta región.
El programa comprende las cuencas de los seis ríos principales, el Tuira, Chucunaque, Sambú, Balsas y Congo.
El propósito principal, sostenibilidad, lo que según asegura el director ejecutivo del plan, Clever González, es posible si los indígenas aprenden a sacarle provecho a los recursos naturales de los que disponen.
Recientemente moradores de comunidades humildes como Sinaí recibieron de Pro Darién dos cerdas y un berraco con la condición de devolver la misma cantidad para que el proyecto pueda redistribuirlos más adelante en beneficio de otros muchos.
En medio de un significativo acto celebrado en las instalaciones de la Unidad Ejecutora del Proyecto (UEP) con sede en Yaviza, Juvenal Cáceres, beneficiario, destacó la importancia de que programas como Pro Darién tomen en cuenta las áreas que históricamente han sido marginadas y sufren el duro golpe de la pobreza y falta de recursos.
Con un rostro que evidenciaba satisfacción y complacencia por lo recibido, Cáceres estimuló a los promotores del programa a que continúen caminando de la mano de las personas más humildes de la provincia de Darién.
Por su parte, Ignacio Turner, médico veterinario del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), destacó la calidad genética de las especies que se estaban entregando, subrayando que el traslado de los animales hasta Yaviza requirió un riguroso proceso que incluía evitar que el sol les diera de lleno.
Es por ello que el recorrido inició en La Chorrera en horas de la tarde y arribaron pasada la 1:30 de la madrugada a Puerto Quimba, de donde fueron llevados por bote hasta Yaviza.
Turner sostuvo que ha sido testigo de que los cerdos han recibido un tratamiento extraordinario, así que "se llevan lo mejor de lo mejor"..., mientras explicó que fueron entregados 58 hembras y 29 machos.
CAPACITACIONES
Paralelo a la entrega de especies menores, unas 55 personas de varias comunidades fronterizas iniciaron una capacitación en áreas como desarrollo secretarial, administración, contabilidad y rubros agrícolas.
La iniciativa forma parte del programa de desarrollo de Pro Darién que tiene como propósito el que además de recibir especies y trabajarlas en beneficio propio, los darienitas obtengan formación en aspectos conexos que lleven a flote las actividades de producción.
Desde Pinogana, Villa Nueva y otras más, hombres y mujeres de diferentes edades viajaron hasta El Real para recibir cuatro días de instrucciones por representantes de Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) que se encargan de la preparación para Pro Darién. En este caso la responsabilidad recayó en Lizandro Arias y David González.
El proceso concluyó el lunes 20 de noviembre cuando durante un lucido acto en el que los niños del Conjunto Típico de la Escuela Emilia Valdelamar y otros centros aledaños hicieron gala de la destreza en el baile.
Al ritmo del tambor y las maracas, los presentes disfrutaron de un acto cultural en el que la poesía y la danza se conjugaron para realzar el tradicionalismo de esta comunidad de Darién a la que los años y las huellas de la incertidumbre no han robado el entusiasmo.
Los capacitados recibieron de manos del doctor Clever González y su personal los certificados que los acreditan como personal calificado en estas ramas.
COMPROMISO
Para González, Pro Darién es ya un compromiso de desarrollo sostenible con estas apartadas comunidades que no debe concluir en el 2002, cuando se tienen previsto que finalice la primera fase.
Adelantó que ya el gobierno estudia la posibilidad de negociar un segundo período que incluiría la comercialización de lo producido.
El proyecto busca responder a las necesidades de unas 98 comunidades que al final del plazo establecido, deben haber recibido estas especies y sobre todo haber obtenido el provecho suficiente como para continuar adelante con estrategias similares en otros rubros.
Esta iniciativa es cofinanciada por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) que aporta B/.7.5 millones y donó B/.100 mil, en tanto el Estado panameño contribuye con B/.3 millones.
Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) respondió con B/.500 mil. El total del programa es B/.14.5 millones y es esta última entidad la encargada de la administración de los fondos.
Actualmente se lleva a cabo el proceso de recopilación de datos de las diferentes ejecuciones en las comunidades beneficiadas, el que se extenderá hasta el 30 de noviembre, cuando se entregarán los resultados.