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Más de 10 apagones hubo en el Oeste el fin de semana

La constante interrupción y fluctuación de la energía eléctrica en los distritos de Arraiján y La Chorrera está causando molestias y graves daños...


  • 3.2 millones de dólares invirtió Unión Fenosa en la subestación de Juan Demóstenes Arosemena
Hospitales y comercios, entre los más perjudicados con la situación
  • Los apagones, que se producen intempestivamente y sin dar lugar a que se adopten medidas preventivas, tienen una incidencia crítica en los centros médicos, a pesar de que en ellos se tienen plantas eléctricas para suplir este tipo de contingencias. Una fuente informó que en el hospital Nicolás Solano de La Chorrera se han tenido que posponer varias operaciones, producto de esta falla. Para el presidente de la Cámara de Comercio de La Chorrera, es lamentable la cantidad de apagones y fluctuaciones eléctricas que se están dando, ya que no solo afectan a la población, sino al comercio en general. Cuando hay un apagón de energía eléctrica, también ocurre un apagón en cuanto a la actividad económica, por eso es conveniente que el gobierno central, a través de la Asep, vaya haciendo las inversiones necesarias para que los servicios, tanto eléctrico como de agua potable, se den con la mayor fluidez y normalidad posible”, afirmó.

La constante interrupción y fluctuación de la energía eléctrica en los distritos de Arraiján y La Chorrera está causando molestias y graves daños materiales en residencias y establecimientos comerciales.

Aun cuando esta situación se ha vuelto casi una costumbre para los habitantes de Panamá Oeste, los apagones se hicieron más frecuentes el fin de semana pasado, haciendo que el director de Operaciones y Electricidad de Gas Unión Fenosa saliera al paso explicando que se debió a una falla en el sistema de control y protección de la subestación de La Chorrera.

 

Lo anterior fue confirmado en un comunicado emitido por la empresa en el que se señala, además, que el personal técnico estuvo verificando lo ocurrido conjuntamente con personal de Etesa y se logró identificar la causa y resolver el problema en horas de la noche del domingo.

Pese a las disculpas ofrecidas por la empresa, afectados con los más de diez apagones del domingo en Arraiján, como Elvira Pinzón y Ángela Alvarado, residentes en La Arboleda de Cáceres, y quienes sufrieron daños en su teléfono, la primera, y en la computadora, la otra, indicaron que no han podido contactarse con nadie porque las “grabaciones que utiliza la oficina indican que el personal de quejas está ocupado” .

Ada Luz Quintana, residente en la Calle del Pescado, en Arraiján cabecera, denunció que después de los apagones, en un poste de esa vía la luz va y viene por lo menos treinta veces cada noche, convirtiéndola en “campo propicio para asaltos y otras fechorías”.

 

La jefa titular del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) en Arraiján, Jamileth Quintero, hace algunos meses envió una nota al gerente de Gas Natural Fenosa en la que puntualizó el número de apagones que se habían dado en un lapso determinado, y solicitaba su colaboración debido a que por las irregularidades en el suministro de energía, se estaba afectando el de agua potable, ya que las turbinas funcionan con energía.

Sin luz y sin agua

La semana pasada una suspensión del fluido eléctrico en el sector de La Mendoza, donde está la potabilizadora, ocasionó la falta de agua potable en barriadas como Las Villas de Arraiján, Hato Montaña y varias zonas de La Chorrera.

 

Según el director regional del Idaan, Maximino Quintero, Gas Natural Fenosa les avisó menos de 24 horas antes de que iban a interrumpir el servicio para hacer trabajos de mantenimiento, de 6 a 10 de la mañana, y cuando la planta sale de operación por más de cuatro horas, restablecer el servicio toma alrededor de 24 horas.

Quintero sostuvo que el día viernes ocurrió una ruptura de tubería en Barrio Colón, lo que afectó considerablemente el centro de La Chorrera, además de las barriadas Los Guayabitos, Barrio Vega y las aledañas al Hospital Nicolás Solano.

Según el funcionario, el sábado hubo una interrupción eléctrica del sistema de Fenosa, que se extendió desde las 8 de la noche del sábado hasta las 6:30 de la mañana del domingo.

 

“Al no haber energía eléctrica en la planta potabilizadora de Mendoza, esta deja de operar y de suministrarnos agua potable, por esa razón no hubo agua durante todo el día del domingo, iniciando el suministro alrededor de las siete de la mañana de este lunes; todos estos días hemos tenido inconvenientes con la energía eléctrica”, manifestó.

Camilo Batista, gerente de Rodelag, sucursal de La Chorrera, subrayó que la falta de agua potable ocasiona incomodidades como el cierre de los baños al público, el desabastecimiento del vital líquido y la no limpieza del almacén.

Asimismo, la falta de luz afecta los aires acondicionados y por ende el funcionamiento normal y la operación de la tienda.

John Liu, dueño del Centro de la Carne en La Chorrera, dijo que los congeladores para guardar el producto necesitan media hora para encender tras cada interrupción eléctrica, y en ese tiempo toda la carne se daña si deja de estar refrigerada. “Cada vez que hay un cese de energía eléctrica tengo más de mil dólares en pérdidas”, se lamentó.

 


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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