También en pueblos de los distritos de Renacimiento y Barú como El Sigua, Los Plancitos, Cañazas, Bambuzal, Burica, Meseta, Cañas Gordas, Paso Canoa y Río Sereno, hay más de 100 pasos para el contrabando.
Según el Sub Comisionado Berardo García, jefe de la Zona Policial de Chiriquí, durante los siete primeros meses se ha detectado en los puestos de control fronterizo productos agrícolas, mercancía seca y artículos de vestir.
También sustancias ilícitas como cocaína, heroína, marihuana y crack.
Los métodos van desde camuflar las sustancias entre productos agrícolas, en maletines de viaje, doble plantilla en los zapatos, hasta impregnar la droga en la ropa, como intentó pasar heroína hacia Costa Rica un colombiano.
Operativos sorpresa y retenes en coordinación se realizan, afirma García.
Aseguró que la situación es difícil porque la frontera no tiene ninguna barrera física y con caminar medio metro se está del lado tico como panameño.
Para suplir la falta de vehículos se ha pensado comprar motocicletas, porque funcionan para este trabajo policial.
Más de 100 rutas
En comunidades fronterizas con Costa Rica como Gómez, San Miguel de Exquisito, las unidades policiales se valen de cualquier apoyo de los residentes para transportarse: bicicletas o caballos.