La construcción de una potabilizadora que supla de agua a la población darienita, desde Canglón hasta Agua Fría, se ha constituido en una bandera política en diferentes períodos electorales.
Contiendas tras contiendas, la promesa más anunciada por legisladores de ambos circuitos y los presidentes de turno, es la creación de la obra, pero para desdicha de la población darienita, nunca se ha cumplido, señaló Maximino Berrío, comerciante de la zona.
"Esta bandera política de la potabilizadora entre Canglón-Agua Fría, queda en el olvido a los pocos meses de pasar las elecciones", sostuvo Berrío.
El vocero dijo que ante esta situación muchas veces los pueblos organizados por dirigentes comunitarios afectados y otros, mantienen su oposición, que se manifiesta a través de paros y cierres de vías para lograr los objetivos.
En efecto, recientemente se registró un paro en la Panamericana a la altura de Santa Fe que duró 36 horas, afectando a los residentes, visitantes, comerciantes, camioneros y productores, luego que los afectados exigieran que se les dotara de agua inmediatamente y que el gobierno se pronunciara sobre la construcción de la promocionada potabilizadora, desde hace más de 20 años.
EN LOS AÑOS "60 Y "70
Según estudios realizados por analistas, quienes planificaron la obra de la carretera Panamericana en la década del "60 y posteriormente iniciada la década de los "70 se eligió esta área, porque con ello se reducirían gastos en construcción de puentes y alcantarillados.
Para el ingeniero Orlando Osorio, los estudios de la fecha revelaron que en la zona Panamericana se da la menor precipitación anual en Darién, lo que motiva la sequía de los ríos, quebradas en época de verano. Y esta situación es la que ha previsto el Ministerio de Economía y Finanzas al realizar el estudio "demanda y disponibilidad de los recursos hídricos de Darién, en el área de la Panamericana".
Aseguró que los fondos asignados para este estudio, su evolución, diseños de planos y pliegos de licitación, provienen de una donación del gobierno del Japón por la suma de B/.750 mil, lográndose así el inicio de una gran obra que puede dar solución a largo plazo a un problema que lleva 20 años de estar afectando la región.
Por su parte, el ingeniero regional de los acueductos rurales de Darién, Pedro González, precisó que la construcción de la planta potabilizadora sería una solución a largo plazo, pero la obra requiere de muchos recursos y hay que buscarlos, así como tiempo y paciencia que deben tener todos los residentes en la región.
Agregó que de los 22 acueductos rurales desde Agua Fría hasta Nuevo Progreso hay muchos que funcionan muy bien en todos los meses del año, y estos pueden suplir a las comunidades que carecen del vital líquido hasta que esté funcionando la potabilizadora.
Las sugerencias anotadas desde hace muchos años y los estudios actuales para una potabilizadora señalan como posible redes hídricas que pueden abastecer la zona del vital líquido los ríos Chucunaque, Sabana, Chacurtí y Metetí.
No obstante, a pesar de todas las opciones siempre se ha considerado como la más importante la red del Chucunaque, a la altura del poblado de El Salto, donde termina la integración de las corrientes salubres, producto de las mareas del Pacífico.
La construcción de la potabilizadora no sólo obviaría gastos en desalinizar el recurso hídrico, sino que se le dotaría de agua a los poblados indígenas de El Salto, Mogote, Peñita, Tuqueza, Lajas Blancas entre otros.
Mientras que las otras redes hídricas, también importantes, se tendrían que hacer grandes embalses para acumular el agua necesaria para toda la región durante el año.
De concretarse la obra se beneficiarían los moradores, así como empresas privadas, la cría de cerdos, gallinas, sembradíos y otras actividades que están prohibidas porque los acueductos rurales son de uso exclusivo para humanos.