Carlos Carbonó, presidente de la Cámara de Comercio de Barú, explicó que la intención es recobrar la prosperidad que tuvo en su momento el distrito de Barú, con las grandes exportaciones de banano a los mercados internacionales.
Con la salida de la transnacional bananera se perdieron miles de plazas de empleos y ahora consideran que la refinería será la solución económica.
La empresa propietaria del transporte asumió la responsabilidad de la limpieza de las áreas afectadas y la construcción de un nuevo acueducto.
Como los terrenos donde ocurrió el derrame de diesel son privados, la Autoridad Nacional del Medio Ambiente no ha podido realizar las investigaciones necesarias, para determinar los posibles daños ocasionados.
El área afectada está rodeada de árboles de caoba africana, que pueden sufrir posteriormente daños por el desbordamiento, causado por el vuelco de un carro cisterna de combustible.