Las familias fueron reubicadas por la Gobernación de Colón.
El incendio amenazaba con extenderse a otros dos edificios en medio de una intensa labor del Cuerpo de Bomberos para controlarlo.
Gabriel Caballero, director regional del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), dijo que se trata de 11 familias y cinco personas solteras que habitaban la casa.
El funcionario negó que una personas que se había identificado por los vecinos como Marta Cáceres falleciera atrapada por las llamas, ya que apareció una hora después sana y salva.
Mientras los bomberos combatían el siniestro, las paredes del caserón empezaban a desplomarse.
Durante la emergencia el cabo Solís, del Cuerpo de Bomberos de Colón, sufrió un golpe en el tabique, mientras que uno de los residentes de la vivienda afectada presentaba fracturas en la cabeza, luego de lanzarse por el balcón para salvar su vida.
Curiosamente el inmueble 13188 iba a ser reconstruido en dos semanas como parte del programa Renovando Mi Barrio del Ministerio de Vivienda, que recientemente había levantado un informe socioeconómico de sus inquilinos para proceder a los trabajos de rehabilitación.
Horas antes del fuego un grupo de personas que trabajaría en las labores de mejoramiento de la vivienda había firmado sus contratos con el MIVI para iniciar en los próximos días la tarea de reconstrucción.
"Todo fue rápido, solo corríamos para salvarnos", relató uno de los afectados.
Luis Powell, coordinador del MIVI en Colón, lamentó lo sucedido, porque todo estaba listo para rehabilitar la vivienda 13188 y recientemente personal del Departamento de Trabajo Social de la institución había hecho el censo de las familias.
El incendio ocurrió frente a la terminal de buses, donde la Policía de Tránsito procedieron a desviar los vehículos con pasajeros hacia el sector de Cristóbal, para que pudieran salir del área.
Más de ocho unidades rodantes de la institución bomberil participaron en la acción, mientras se trabajaba con la piscina instalada en la esquina de la calle 13.
También los camisas roja utilizaron una línea directa de agua desde el Puerto de Cristóbal implementando un sistema de relevo que garantizaba la permanencia para combatir las llamas que amenazaban con extenderse hacia la barraca de calle 13 y locales comerciales, indicó Felipe Fung, comandante del Cuerpo de Bomberos de Colón.