Construido cercano al Hospital Materno Infantil José Domingo De Obaldía, para que sirviera como albergue temporal a ciudadanos de orígenes humildes y en su mayoría indígenas, el lugar poco a poco se convirtió en un sitio propicio para pasar las penurias de la pobreza.
Con el correr del tiempo, la Villa del Indio fue recibiendo a ciudadanos indígenas que pernoctaban en la ciudad de David, cuando éstos tenían citas médicas o familiares hospitalizados, y actualmente es conocido como el Hogar Ngöbe.
Sin embargo, el problema se ha tornado un obstáculo para las autoridades, puesto que sus ocupantes lo tomaron como residencia fija, impidiéndose así que fuera utilizado paras nuevos inquilinos temporales.
Para las autoridades comarcales y del Municipio de David, hoy la situación es un gran problema social.
INICIO DEL CONFLICTO
Según relatan, este albergue temporal fue creado en la década del 70, en unos terrenos que pertenecieron al Colegio Félix Olivares Contreras de David, en un área donde domina una gran vista hacia la carretera Interamericana, un poco más distante el volcán Barú, además muy cerca del Hospital Materno Infantil José Domingo De Obaldía.
En primera instancia, ese albergue se construyó en ese lugar, precisamente por su cercanía al Hospital Materno Infantil José Domingo De Obaldía, y como en ese lugar era común ver a los humildes ciudadanos indígenas dormitar en una banca o en la misma puerta del centro médico a la espera de sus familiares enfermos, las autoridades decidieron construir la Villa del Indio.
El lugar se construyó para que realizaran sus necesidades básicas, como dormir, cocinar, lavar sus trajes de vistosos colores y tomarse un baño.
No obstante, pareciera que el objeto para el cual fue construido se ha perdido, debido a que muchas personas pertenecientes a la etnia Ngöbe Buglé, han tomado algunos cuartos como su residencia habitual, en perjuicio de quienes necesitan hospedarse allí.
Además algunos pabellones están cediendo al paso del tiempo, algunas tejas se han caído, los servicios sanitarios se encuentran en mal estado, faltan camas y los pisos están sucios.
Por otro lado, algunos indígenas aseguran que en el lugar una de las personas que han tomado el albergue como residencia permanente, se dedica a cobrarles por el sitio que ocupan para dormir.
En ese sentido, el gobernador comarcal José Ellington decidió recorrer el albergue temporal y proceder al desalojo de 37 personas que han tomado el lugar como residencia permanente.
La acción que se dio de manera pacífica se efectuó el martes 27 de junio, y en donde además participó la secretaria de la Corregiduría de David.
Según Ellington, la acción se daba luego de que se les anunciara la medida desde hace un mes.
Entre las 37 personas que deben desalojar el área, hay un profesor que labora en el Proyecto Ngöbe Buglé, el cual tiene 19 años de residir en el lugar, además hay dos guardias de seguridad, tres estudiantes de colegios secundarios y 30 jornaleros.
Al respecto, Ellington aseguró que se dotaría de candados a las puertas de los dormitorios, se sacarían los enseres de esas personas para que buscaran la manera de encontrar una residencia, mientras que los estudiantes serían llevados al Centro Estudiantil.
No obstante, a pesar de la acción tomada por Ellington, se conoció que las 37 personas aún se mantienen en la Villa del Indio, porque no se les ha presentado una alternativa.
En una nota enviada al gobernador de la Provincia de Chiriquí, Miguel Angel Fanovich, los residentes en el Hogar Ngöbe se muestran en desacuerdo con la decisión de desalojarlos del lugar que mantienen como su residencia.
Ante esta situación, detallan, esperan que las autoridades les proporcionen el apoyo, mediante un terreno para construir sus viviendas y darle un albergue a esos niños inocentes.
Los quejosos culparon además al gobernador comarcal Ellington y a Fanovich de los daños y perjuicios que el desalojo pueda traer consigo.