El domingo 6 de febrero, amaneció como cualquier otro día en la provincia de Bocas del Toro. Algunas personas prefieren dormir un poco más, otras a quienes les sobran las energías y deseos de aventura deciden ir a misa y después a darse un buen chapuzón a alguna playa, a pensar o simplemente a hacer una barbacoa con refrescantes bebidas.
Un grupo entre éstos, al llegar al muelle de la finca 63, con todos los pertrechos dispuestos a abordar sus respectivos botes y poner proa hacia un día pleno de entretenimientos, chistes y chismes, se percataron de algo extraño.
Peces muertos y moribundos: Entre los lirios, hierbas y hasta en media laguna, observaron peces moribundos que como burbujas emergían de las profundidades. róbalos, pargos, sábalos, tilapias, chovecas y sardinas abrían y cerraban sus agallas en busca de oxígeno y en espera de la muerte.
La voz se corrió por toda la región, unos residentes aledaños al lugar se acercaron, e inmediatamente dijeron que conocían el motivo de la muerte de los peces que en pocos minutos lograron sumar miles y miles.
Los lugareños relacionaron inmediatamente el hecho, con el efecto de químicos utilizados en el área, para contrarrestar males que azotan a las plantaciones bananeras o plataneras.
Manifiestan además que no es la primera vez que se da el hecho, normalmente se presenta cuando se aplican a las plantaciones los productos: el MOCAP y COUNTER.
El primero es descartado en su totalidad pues la aplicación del mismo en las regiones o parcelas se inició apenas este jueves 10, aproximadamente seis días después del envío para un estudio químico especializado en el extranjero, y los resultados, podrían definir el fosforado de que se trate.
La empresa Bocas Fruit Co., a través de su gerente, Adrián Guzmán, discrepa con la acusación de ser ellos los responsables directos del problema. "Somos pioneros en el cuidado ambiental y nuestro negocio depende de ello, así es que mal haríamos descuidando el uso de productos tan especiales como los mencionados", dijo Guzmán.
Agregó Guzmán que descartan la posibilidad de que las lluvias hayan lavado el veneno, llevándolo a la laguna porque tendrían peces muertos en los desagües de las parcelas donde se aplicó el químico y hasta ahora, las sardinas que allí habitan continúan vivas. "Estamos preocupados y por ello enviamos muestras de peces, agua y sedimentos a nuestros laboratorios. Colaboraremos en todo lo necesario para esclarecer la situación", apuntó.
Representantes de la marca MOCAP, viajaron de la capital panameña y tica, luego que leyeran en este diario la información. Luego de algunas investigaciones y conversaciones con ejecutivos de la empresa bananera, Miguel Moreno de las oficinas panameñas y su contraparte tica, Oscar Arias, determinaron que el producto que representan, no tienen nada que ver en la mortandad de peces, pues este producto se inició a aplicar este jueves 10.
Inmediatamente se conoció del problema, funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), anunciaron que las investigaciones irían hasta las últimas consecuencias pues se trata de un crimen ecológico, por lo que se interpuso la denuncia ante el despacho de la Fiscalía de Circuito de Changuinola.
Mientras se recogían muestras y se buscaban culpables, algunos residentes entre los niños y adultos, decidieron como todo buen panameño "jugar vivo". A bordo de botes y otros desde las orillas, empezaron a recoger los peces, algunos de hasta cinco libras de peso.
Los pequeños, que desde el vientre viven con el instinto de pescador, llevaron los peces a casa para dárselos a sus madres y se conoció, que algunos confiando en la habilidad de sus pequeños, escamaron y prepararon la presa sin preguntar.
Otras personas sin importarles con la salud de los demás, se dedicaron a vender los moribundos peces. Como atracción fatal, los ofrecieron a precios irrisorios para de esta forma, provocar motivación en los incautos.
Por su parte, el Ministerio de Salud, a través del subdirector Regional, Ariel Ardines, hizo un llamado a la población para que se abstuvieran de comprar y consumir peces de este sector. Aún cuando no es comprobado, se presume que en algún grado se perjudica la salud del hombre.
Hasta el momento no se tiene conocimiento de alguna persona intoxicada o que por lo menos haya presentado síntomas de trastornos estomacales a causa del consumo de las carnes blancas.
Algunos de los residentes del lugar se trasladaron hasta el área que se investiga para conocer los veredictos sobre si hubo o no mano criminal. Ejecutivos bananeros descartan la contaminación por las aplicaciones propias, debido a la distancia del lugar de la aplicación y por medio de mapas, pero no descartan la posibilidad de que algún enemigo de la transnacional quiera hacer daño.
Se sospecha además de pescadores. Estos pudieron llevar algún producto peligroso para pescar y se les calló, provocando una fuerte concentración en las aguas del lugar, lo que aplicaría la mortandad en un radio no mayor de un kilómetro cuadrado.
Más allá de los peces, hay otros importantes miembros de nuestra flora y fauna que se han visto afectados. El "manatí" o vaca marina que está en vías de extinción, ha preferido emigrar hacia otros puntos del río donde son más vulnerables al apetito depredador del hombre pues en la laguna se protegían entre los matombos, lirios y hierbas.
Los lagartos no han logrado resistir el veneno tal como lo han hecho sus vecinos los camarones y tortugas. Las garzas y otros pájaros que ha comido los peces muertos, se especula, que algunos podrían haber muerto en media vegetación lo que hace imposible detectarlos.
La situación es crítica y permite a las nuevas autoridades derrochar buenas cualidades administrativas o bien quedar en la historia, como meros espectadores de una masacre que de continuar, privará a las futuras generaciones el privilegio de conocer estas criaturas.
Pasado seis días, es que se siente el olor a podredumbre producto de la recién mortandad y algunos inescrupulosos, que seguramente han seguido de cerca los últimos acontecimientos, decidieron convertirse en cómplices de los crímenes ecológicos que se dan en el ámbito nacional.
La mañana de este viernes, se informó que dos quebradas fueron envenenadas. Una en el sector de La Gloria y otra en Junquito, en Changuinola, según indicó una fuente de ANAM.
Las personas que sean sorprendidas o las empresas que incumplieron con las normas ambientales, serán sujetos de sanciones ejemplares, según lo que norma Ley del Ambiente, dijo el director de ANAM.