Desde hace tres años los matarifes de Antón enfrentan dificultades por el retraso en la rehabilitación del Matadero Municipal de este distrito de la provincia de Coclé.
Para los jiferos es una pena que en tantos años ellos tengan que estar esperanzados a sacrificar su ganado en otros mataderos, porque el de ellos no está culminado.

De ocho matarifes solo quedan seis, ya que el negocio no les es rentable.
Héctor Mendoza, vocero de los usuarios del matadero de Antón, dijo que han esperado mucho y por ello exigen una respuesta concreta ante este problema.

Manifestó que tienen más gastos y a esto se añade el pagar el traslado del ganado hasta el matadero de Penonomé.
Por su parte, Jorge Cáceres, alcalde de Antón, explicó que el matadero debió ser entregado el pasado 15 de enero; sin embargo, el subcontratista desapareció y no se concluyó la obra.
Para la remodelación del matadero de Antón se invirtieron unos 50 mil dólares, a través del aporte de la partida del Programa de Desarrollo Municipal (Prodem) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), en conjunto con los municipios del país.
Cáceres agregó que hace unos meses se le informó del hurto de materiales eléctricos, de plomería y hasta de equipo indispensable para el funcionamiento del matadero, lo que atrasó más el proceso.
Aseguró que ahora la situación no ha cambiado, pues hace falta esa parte eléctrica para terminar los trabajos.
Indicó que se trata de garantizar la vigilancia en el lugar las 24 horas del día, por lo que solicitó apoyo de la Policía Nacional para que realice rondas en el lugar.
Además, se está gestionando para contratar a un celador que custodie permanentemente el lugar.
En el 2010 los matarifes anunciaron un piquete frente a las instalaciones del municipio de Antón, debido a que no recibían el matadero. Dos años han pasado y la situación no ha cambiado.
Este proyecto se gestionó desde el 2007 y la fecha real de la entrega debió ser el 29 de julio del 2010, pero la empresa se declaró en quiebra, se paralizó el proyecto y el MEF dio la concesión a otra compañía.
Los trabajos los reanudó Industrias Duarte Contreras S.A., que tenía 90 días para terminar la obra.
Las mejoras al matadero de Antón incluían desde un inicio reestructuración total del techo, paredes, corrales, pisos, mallas, pintura; cambios en las cañerías de desagües que se dañaron por la antigüedad, además de nuevas instalaciones de redes eléctricas e infraestructuras acondicionadas para que tengan un periodo de vida más largo.
Se informó que la carne de este matadero se llevará exclusivamente al mercado de Antón.
Además, el alcalde de Antón será quien nombre al administrador del lugar.
Clausurado.
Hace varios años el matadero de El Valle también fue cerrado por insalubre, por lo que los matarifes deben viajar a Penonomé para sacrificar las reses.
Esto mantiene al matadero de Penonomé saturado y por ello muchos matarifes tienen que esperar hasta el otro día para sacrificar sus reses, lo que incrementa los costos.