Dos menores de edad, uno de 9 años y el otro de 16, se salvaron de milagro el domingo, cuando un auto sedán embistió la bicicleta en que viajaban, la que quedó partida en pedazos.
El más joven resultó con golpes en la boca y en las piernas, mientras que el de 16 años, quien conducía la bicicleta, tenía lesiones en la mano izquierda. Ambos quedaron tirados en el pavimento.