P. Oeste. Unas 11,000 personas que residen en las barriadas Alto Bonito, Las Nubes, Boyala, Valle del Sol, Los Tecales y Altos de Valle del Sol, del sector Sur de las áreas revertidas de Arraiján, tienen dificultades para trasladarse, luego que los transportistas de la ruta interna suspendieran el servicio por el estado intransitable de las vías.
El presidente de la Sociedad de Transporte de Arraiján, Temístocles Rodríguez, explicó que las calles de acceso hacia esas comunidades están en estado crítico.
Detalló que los transportistas de la ruta interna del área suspendieron esta semana el servicio hacia esas comunidades, aunque trasladando a los pasajeros hasta las área más accesibles.
"Por ejemplo, la Loma del Tigre, recién revestida de tosca, está intransitable y no hay vehículo que suba o baje la pendiente por las enormes grietas, cráteres de extremo a extremo", explicó.
De acuerdo con Rodríguez, en cualquier momento se puede suscitar una tragedia por el mal estado de las vías, ya que han ocurrido accidentes de autobuses de la ruta interna que han estado al borde de volcarse con pasajeros.
Aseguró que a las rutas afectadas se le brinda el servicio parcial hasta donde empieza la Loma del Tigre, para evitar una tragedia.
De acuerdo con el transportista, recientemente uno de los autobuses de la ruta interna sufrió un accidente en el momento que hacía su recorrido normal, quedando atascado en medio del lodazal y cuando fue jalado para sacarlo se le desprendió la defensa trasera.
Indicó que por el mal estado de las calles asumieron la medida de suspender el servicio interno.
Recordó que uno de los dirigentes de las comunidades afectadas por el servicio interno tiene en su poder una carta firmada por la presidenta de la República, Mireya Moscoso, con una orden de proceder para reparar las calles, sin embargo, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) ha hecho caso omiso de la recomendación.
Por su parte, un portavoz de estas comunidades, Mario Miranda, informó que los moradores están obligados a caminar varios kilómetros porque los transportistas se niegan a prestar el servicio.