Más de 100 mil jóvenes panameños con edades entre 15 y 24 años, migraron a otras provincias del país en busca de mejores ingresos, trabajos y educación durante los años 2003 y 2008, según muestra la Encuesta de Niveles de Vida de 2008, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censo de la Contraloría General de la República.
La encuesta revela que unas 253 mil personas durante el mismo periodo migraron, dentro de la misma provincia por cambio de vivienda y por motivos familiares. Esta población era un poco más adulta: entre 25 y 34 años de edad.
En cuanto a las características económicas de la población migrante, la Encuesta de Niveles de Vida indica que de las personas que migraron entre 2003 y 2008, 68.7% eran económicamente activas y de éstas, el 92.6% estaban ocupadas y el 7.4%, desocupadas. El 82.0% de estas personas ocupadas, no son pobres, 14.2% son pobres y 3.8% son pobres extremos.
De acuerdo al Estudio, el 70.8% de la población total de 10 y más años de edad era no pobre, es decir que la mayoría contaba con cierto nivel de bienestar que le permitía optar por la migración. De hecho, del total de personas que migraron, un 76.4% no son pobres, mientras que un 17.8% sí lo son y 5.8% son pobres extremos.
El informe agrega que, si bien se ha planteado que la pobreza puede ser causal de la migración, no son precisamente los más pobres los que pueden migrar. La razón para ello, agrega, está relacionada con la falta de recursos económicos, ya que cualquier movimiento migratorio que se realice, genera gastos y son los más pobres los que no cuentan con los recursos necesarios para movilizarse.
La ciudad capital de Panamá sigue siendo el lugar predilecto para migrar, contando así con el mayor movimiento migratorio, pero también es la provincia de donde más personas salieron en el período de movilización hacia Coclé, Colón y Chiriquí principalmente, quizás por el menor costo de vida en las provincias en comparación a la capital del país.
De acuerdo con la encuesta, la situación de los migrantes en el período de estudio, es buena.
Los mismos no son pobres y cuentan con un trabajo remunerado, entre los que sobresalen la actividad de comercio, turismo, hotelería y servicios personales.
Las provincias de Colón, Coclé, Chiriquí y Panamá son puntos claves para que los jóvenes migren, ya que existe mayor movimiento turístico en la actualidad, contando que son estas provincias las que están creciendo económicamente a nivel nacional.