La situación de hacinamiento en las diferentes cárceles públicas del país, se hace cada día más agonizante y caótica, de acuerdo con estadísticas del Ministerio de Gobierno, en la que refleja que la capacidad física de estos centros penitenciarios supera en 5,300 el espacio físico designado para estos privados de libertad.
La información señala que hasta el pasado 21 de marzo se contaron 12,700 privados de libertad en los diferentes centros penitenciarios del país, de los cuales cerca de 5 mil esperan proceso.

De acuerdo con las cifras, de este gran total de encarcelados, 11 mil 627 son hombres y 900 mujeres, con 3 mil 575 ya condenados por diversos delitos.
Por provincias, Panamá acumula la mayor población carcelaria con 8 mil 528, de ellos 2 mil 066 en La Joya y 4 mil 459 en La Joyita.

Mientras, Chiriquí cuenta con 1,071, seguido de Colón con mil 558 privados de libertad. En ese orden le siguen Coclé (381), Bocas del Toro (273) y Veraguas (316), entre otras.
Una investigación periodística realizada por el Panamá América, específicamente en Penonomé y Aguadulce, dan cuenta que los roedores, cucarachas, el evidente hacinamiento y los enfermos terminales que requieren de una atención inmediata y adecuada, son solo algunas de las irregularidades que viven a diario los internos de estos centros penitenciarios.

Desde hace años, los internos han denunciado irregularidades en estos centros penales y han logrado algunos cambios, pero siguen enfrentando dificultades en otros sectores como la falta de fumigación y limpieza en el área.
La Defensoría del Pueblo cataloga esta acción como “grave” en materia de hacinamiento y justicia con los privados de libertad, y ocupa el primer lugar con relación a países de América Latina.
Frente a estas denuncias, funcionarios de la Defensoría del Pueblo en Coclé han realizado una serie de inspecciones en conjunto con funcionarios del Ministerio de Salud y el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN).
Además participan la Policía Nacional, el Sistema Penitenciario y la Gobernación de la provincia de Coclé, para verificar las condiciones de las cárceles de Penonomé y Aguadulce.
Paul Bouche, encargado de la Defensoría del Pueblo en Coclé, dijo que frente a estas denuncias se acordó que el Ministerio de Salud realizará una fumigación en los próximos días para controlar la presencia de roedores y cucarachas.
Mientras que el IDAAN enviará personal técnico para medir y obtener los datos precisos para realizar trabajos y mejoras de las tuberías de las aguas servidas y solucionar la presencia de aguas negras.
Por su parte, la cárcel pública de Santiago se compone de cuatro pabellones, cuya capacidad supera en 116 la capacidad física que es de 200 reos.
En la actualidad tiene una población carcelaria de 317 personas, recluidas allí por diversos delitos, como robos, hurtos, casos de drogas, violencias domésticas, homicidios y lesiones personas, entre otros.
Uno de los principales problemas que se tiene en la cárcel de Santiago, es el hacinamiento en cada uno de los pabellones.