En El Progreso, la falta de legalización de las tierras impide que las 300 familias que habitan el sector puedan hacer contratos con la empresa EDEMED-EDECHI y con el IDAAN, pero el Ministerio de Vivienda intervino para que les conectaran el agua.
Según Mireya Jaén, dirigente de la comunidad, el problema que confrontan las familias, que desde hace casi 4 años habitan esas tierras de manera ilegal, lo conocen el representante, el alcalde y diputados, pero nadie les ha dado respuesta.
Agregó que, desde hace 2 años y medio, vienen con esta lucha, que ya es conocida hasta en la Presidencia.
No se descarta una protesta ante la falta de respuesta de las necesidades, que mantienen a esta comunidad en condiciones precarias.
Mireya Jaén sostiene que, en esa comunidad, nadie quiere que le regalen la luz, porque cada casa quiere pagar su cuota, pero la situación ilegal de esas tierras no se los permite.
Candido Rodríguez lamenta que el gobierno haya sido sordo a las peticiones.
Una de las esposas dio gracias a Dios porque ahora puede caminar al cine junto a su hijo y esposo.
Los jóvenes que antes eran pandilleros compartieron en un convivio con sus esposas e hijos y vivieron la experiencia junto a todos.
El proyecto se llama "Mi casa y yo fuera de la violencia", liderado por Piers Blandón.