Luego de cinco días, cientos de moradores del distrito comarcal de Kankintú permanecían desde ayer rodeando las instalaciones del centro de salud del lugar y custodiando a 10 funcionarios públicos, como medida de protesta.
El director médico del centro de salud, Carlos Guerra; el médico general, César Gantes, y otros ocho funcionarios, entre ellos, un auxiliar y administrativos, estaban imposibilitados a salir de las instalaciones de salud.
Los moradores decidieron rodear el centro de salud como medida de presión para que el médico del lugar no sea trasladado como se ordenó, hasta tanto se les envíe inmediatamente su reemplazo, comentó el presidente de la comisión negociadora, Jacobo Tibibo.
Otro de los puntos expuestos en un comunicado fechado 23 de octubre del 2002, por los propios moradores, es que no se traslade equipo médico de ese centro de salud a otras áreas, además solicitan la separación de la directora del Ministerio de Salud en la Comarca Ngöbe Buglé, Caridad Herrera.
Todo inició, según el presidente del Comité de Salud, Mauro Stonestriit, cuando el pasado 15, recibieron informes que el equipo del centro sería trasladado a la comunidad de San Félix, en la provincia de Chiriquí.
Mencionó que efectivamente cuando interceptaron a la directora en el muelle se encontraron con una celda solar, una caja fuerte, un televisor y una videograbadora que fueron donados por la organización Médicos Sin Fronteras para uso exclusivo de la región.
Posterior al incidente se conoció que a inicios de la semana pasada el único médico general del lugar, César Gantes, sería trasladado, por lo que los más de seis mil habitantes de Kankintú quedarían sin doctor.
El pasado martes a las 5:00 de la tarde comunicaron por escrito a los funcionarios, la toma de las instalaciones y la retención de los que allí laboran.
El miércoles en horas de la tarde se unieron unos 300 estudiantes y varios docentes a la causa, quienes a su vez, fueron apoyados por miembros de la Iglesia, organizaciones de damas que dieron a conocer su disgusto por el traslado del médico que por cinco años ha estado con ellos y a quien consideran un excelente profesional.
El director médico del centro, Carlos Guerra, dijo que a pesar de ser custodiados se les permitía ir a sus casas, comer, dormir, sin embargo, aclaró que al doctor Gantes los residentes preferían llevarle la comida al lugar para estar seguros que no se iría. Todos los casos de urgencia estaban siendo atendidos.
La situación permaneció hasta el viernes en la mañana cuando, luego de conversaciones, se acordó no custodiar tan estrictamente al galeno, siempre y cuando, se les prometiera que no se iría. El director Guerra agregó que en ningún momento han sido maltratados ni amarrados como se rumoraba, afirmando que estaban en perfectas condiciones.
Ayer, un grupo de cinco negociadores salió del lugar para dirigirse a la ciudad de David donde presuntamente se reunirán con la directora comarcal y otros funcionarios a nivel nacional que fueron enviados por el ministro de la cartera, Fernando Gracia.
El distrito de Kankintú luego de aprobada la Ley 10 por medio de la cual se creó la Comarca Ngöbe Buglé, pasó a ser una de las principales ciudades del nuevo territorio.
Unas seis mil personas habitan el lugar; además cuentan con escuelas, colegio secundario, iglesia, aeropuerto, centro de salud, cancha de baloncesto, de fútbol, un centro de Nutre Hogar, acueducto, energía eléctrica de servicio parcial y flota de botes para el traslado de los habitantes y sus producciones.
Para llegar al lugar, se viaja en automóvil desde Changuinola, unas dos horas hasta el puerto de Chiriquí Grande, luego se aborda un bote por otra hora a través del mar y luego, al entrar al río Cricamola, se navegan otras dos horas y media hasta observar tan inigualable belleza natural.