P. Oeste. Chamir Chango Chami, de tres años de edad, falleció al recibir una descarga eléctrica, tras pisar un cable que se encontraba tirado en el piso en la parte exterior de su residencia, en Nuevo Jerusalén, áreas revertidas de Arraiján.
Según testimonios de familiares, Chamir estaba descalzo y sin camisa, y cargaba junto con sus hermanos unos galones de agua, y al pasar cerca de su residencia, rozó el cable con el cuello, quedando pegado debido a la fuerte descarga. Vecinos y familiares corrieron a rescatar al niño, quien fue trasladado en estado delicado al cuarto de urgencia de la policlínica Caja del Seguro Social de Arraiján, y a pesar de los ingentes esfuerzos del médico Ariel Araúz, no fue posible salvarle la vida.
De acuerdo a investigaciones de la Policía Técnica Judicial, la mayoría de los residentes provienen de la etnia emberá y viven en condiciones infrahumanas, debido a que instalan alambrados improvisados para recibir el suministro de energía eléctrica. Mientras que Keila Obando, de 23 años, fue trasladada al Hospital Nicolás A. Solano, al presentar una herida ocasionada presuntamente por su concubino, con un machete.