Azuero. Edwin Alexis Higuera, de 29 años, salió de su casa, el pasado sábado a la 1:00 de la tarde hacia los terrenos donde debía jugar un partido de fútbol, en el distrito de Ocú, provincia de Herrera, pero fue asesinado antes de que lograra cumplir su compromiso.
Según cuenta su madre, Erodita Barba, el joven le había manifestado que se quedaría en casa de la abuela, por temor a encontrarse con su más acérrimo enemigo Francisco Pimentel, de 25 años. Lo que Edwin presintió se cumplió.
Al verlo, Francisco salió tras él con machete en mano y lo siguió por espacio de unos 300 metros para que se parara a enfrentarlo y en la cumbre de una loma lo alcanzó, y le lanzó un único machetazo que logró traspasarle el centro del cuerpo y atravesarle el pecho, muriendo instantáneamente.
Pero Edwin también había llevado un machete como prevención y lo descargó contra Francisco, cortándole la mano en dos y le traspasó el rostro. El sujeto agresor murió en Penonomé, trayecto a la capital. Se presume que ambos tiraron su filoso machete a la vez.
"No habían pasado aún 45 minutos de haber salido de su casa, cuando me avisaron que mi hijo estaba muerto", explicó la señora. Edwin fue encontrado en un mar de sangre y junto a él la bolsa con sus tacos nuevos y el uniforme de fútbol del equipo Menchaca.