El año pasado se presentaron 14 casos de personas intoxicadas en la provincia de Darién, de las cuales tres perdieron la vida.
Y es que el último seminario dictado a los productores sobre este tema se dio en 1996, al que asistieron más de 60 productores, lo que indica el interés de este sector por ilustrarse sobre el tema, por lo que se deben planificar con más regularidad estos importantes eventos. De acuerdo con el ingeniero responsable del departamento de Sanidad Vegetal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), Jorge Quintana, el desconocimiento de los efectos que pueden provocar estas mezclas de más de dos herbicidas, es una de las causas más comunes de intoxicación.
"No se puede obviar el desconocimiento de las dosificaciones inadecuadas que usan y la poca prevención cuando están ejecutando los trabajos de campo", indicó.
Recalcó que las mezclas, muchas veces sugeridas por los vendedores o por los propios productores, no sólo pueden producir envenenamientos, sino también explosiones, porque no son compatibles en muchos casos.
Sostuvo que estos productos no sólo provocan efectos negativos al ganado y otros animales, también causan daños irreparables en las capas más importantes del suelo.
Otros factores que según el ingeniero inciden en este mal uso, son las dosificaciones inadecuadas, "porque ellos miden con latas de sardinas o de pastas de tomate, en las que la mayoría de las veces desperdician el producto, porque al no conocer las medidas o agregan demasiado o muy poco, afectando su salud y desperdiciando el dinero".
Por su parte, un asociado a la cooperativa de producción El Buen Pastor, Elidio Ramírez, destacó que las sustancias se venden en cualquier lugar, a cualquier persona y se usan en lugares inadecuados, por lo que debe orientarse a la población sobre cómo y para qué se usan.
Consideró que los técnicos del MIDA deben estar en las regiones y visitar a los productores, además de capacitarlos para evitar los problemas que año tras años se dan, donde además de intoxicaciones se registran fallecimientos, pérdida de productos, dinero, muerte de animales y contaminación del ambiente.
Expresó que las capacitaciones se han olvidado y no se puede dejar, ya que es responsabilidad de las casas comerciales, vendedores o distribuidores, "porque muchos lo harán bien o son conscientes de las necesidades comunitarias y de los campesinos, pero la mayoría tienen el criterio de hacer gastar más a las personas".
Mencionó que todos deben conocer el uso de los agroquímicos y no solamente los campesinos.
"Entre más ilustrados estemos sobre este tema, menos se intoxicará el planeta y los que lo habitamos", señaló. Quintana consideró que los comerciantes o distribuidores de estos productos deben indicarle a los compradores la dosis adecuada para bombas de 20 y 16 litros, con medidas comprensibles.
A su vez, señala que debe recomendarse a los productores utilizar mascarillas, protector de visión, guantes y en el caso de bombas de motor, usar ropas plásticas, así como fumigar a favor del viento.
Esta posición es respaldada por el vendedor y propietario del Centro Agropecuario de Metetí, Alcibiades Bernal, quien cuenta con 17 años de experiencia en la actividad.
"Siempre oriento al productor sobre cómo usar el producto, le indico las medidas de acuerdo a los galones o litros de sus herramientas de trabajo o actividad, pero muchas veces ellos cambian las sugerencias que se les indican, porque piensan que entre más pura está la dosificación más efecto produce en la vegetación o plaga", señaló.
Dijo que en una reciente experiencia explicó la dosificación indicada por el médico veterinario a un productor que llegó con una receta para usarla con ganado bovino "y él la aumentó, matando tres reses".
Advirtió que esta irregularidad se presenta también con los herbicidas, al igual que el descuido de no utilizar mascarillas, guantes, protector de la vista y en el caso de usar bombas con motor, no se colocan ropas adecuadas, como lo indican los panfletos y diversas envases de las sustancias.
En tanto, Ramírez consideró que se debe eliminar el uso de abonos, herbicidas, insecticidas, y fungicidas, porque no hay un control adecuado de los mismos.
"Conocemos que estos productos no van a salir del mercado, por eso me atrevo a recomendar que el MIDA designe funcionarios especiales en esa disciplina, para que les den las indicaciones correctas a quienes usen estos productos", expresó.
Por su parte, Quintana señaló que durante el mes de septiembre se estarán realizando capacitaciones sobre este tema en las comunidades de Santa Fe, Platanilla, La Palma y Metetí, bajo la coordinación de la Asociación Nacional de Insumos Agrícolas y Sanidad Vegetal del MIDA.