El año que está por finalizar deja huellas de dolor en la provincia de Coclé, especialmente en Penonomé, donde ocurrió la tragedia de Turega, comunidad de Sofre, lugar en el que murieron seis personas al producirse un deslizamiento de tierra que arrasó con su vivienda, construida en las faldas del Cerro Cucuazal.
Este terrible hecho se registró el 15 de octubre de 1999, cuando las crecidas y embalses de los ríos Zaratí y Sofrito ocasionaron inundaciones que afectaron a numerosas viviendas en el corregimiento de Pajonal, en el distrito de Penonomé.
En el aspecto económico, cientos de hectáreas de arroz, maíz, café, yuca y hortalizas se perdieron durante la embestida de los ríos y alrededor de cinco familias fueron afectadas, algunas de las cuales perdieron todo lo que tenían.
Los moradores de Pajonal debieron enfrentar la falta de agua potable al dañarse los acueductos rurales, mientras que otras comunidades quedaron incomunicadas por la caída del puente en La Negrita y desprenderse de sus bases el de Boquerón en Churuquita Chiquita.
El agua también se llevó el puente de Mañanitas en Sofre, el cual aún no ha sido reconstruido, ocasionando que las personas deban nadar para llegar a sus viviendas.
Entre los afectados se encuentran los residentes de la barriada Vista Hermosa de Penonomé, lugar en donde el agua subió a niveles nunca vistos en la zona. Una de las viviendas quedó completamente sumergida en el agua y en otras subió a más de un metro de alto, mojando y dañando muchos enseres domésticos.
Otras comunidades como Sonadora, Caimito, Toabré, Churuquita Grande, Churuquita Chiquita, La Negrita, El Barrero fueron afectadas, no sólo por las crecidas, sino por quedar incomunicadas durante varios días a causa de la caída de los puentes.
La presidenta del país, Mireya Moscoso visitó el lugar de la tragedia y dio instrucciones a los funcionarios del Ministerio de Obras Públicas, Salud y Vivienda, para que dieran prioridad a los problemas que se confrontaban en la zona.
En un tiempo considerado récord se construyó el puente de La Negrita y la ayuda para los damnificados llegó rápidamente Además, se reparó el daño en los acueductos y se dio asistencia médica durante varias semanas en toda la zona, con el fin de evitar posibles epidemias.
Los servicios de socorro como el Sistema Nacional de Protección Civil cuyos voluntarios y funcionarios jugaron un papel muy importante en el rescate de las víctimas; la Cruz Roja Nacional que mantuvo su centro de acopio de donaciones, el Cuerpo de Bomberos, la Policía Nacional, la Alcaldía de Penonomé y la Gobernación de la provincia mantuvieron su personal en todo momento apoyando a los damnificados, incluyendo el Despacho de la Primera Dama, y en general el pueblo penonomeño que se unió para dotar de ropa y alimentos a estas personas.
Según los moradores del área, ésta ha sido la peor tragedia sufrida en el área norte de Penonomé. Nunca había visto una crecida del río Sofrito tan devastadora como la que aconteció el 15 de octubre. Tampoco los penonomeños recuerdan haber presenciado una crecida o embalse semejante del río Zaratí.
Pero no sólo Penonomé hizo noticia este año con las inundaciones y desastres naturales. También el distrito de Antón se vio afectado durante el mes de noviembre con inundaciones ocurridas en la comunidad de Bijagual donde alrededor de 18 familias perdieron todo y debieron ser reubicadas en la escuela del lugar.
Esta comunidad también fue visitada por la presidenta Moscoso y, recientemente esta comunidad fue beneficiada con la entrega de 117 unidades de vivienda del Programa PARVIS, logrando ayudar de esta manera a las familias afectadas por las inundaciones recientes.
LA MANCHA BLANCA
En Aguadulce, la noticia del año fue la epidemia de la mancha blanca en el camarón y la baja de aranceles decretada por el gobierno anterior que hizo estragos entre los productores de la sal y el azúcar. Muchos de estos productores de sal, dueños de salinas, dejaron este negocio para dedicarse al negocio del camarón, lo que resultó un fiasco, puesto que la mancha blanca dio al traste con este negocio.
La baja de los aranceles provocó la entrada al país de grandes cantidades de azúcar, afectando a los productores locales que consideraron poco rentable procesar más caña si había suficiente para cubrir la demanda.
El problema de los alcantarillados tanto en Natá como en La Pintada se mantuvo durante todo el año. Hoy La Pintada está inundada en aguas negras, y cada vez que llueve los tanques sépticos se desbordan de las residencias debido a la poca filtración del terreno. La misma situación ocurre en el distrito de Natá y se prevé que se mantenga durante el próximo año por la falta de presupuesto.
En Olá, uno de los distritos más pobres del país, la falta de vías de comunicación y de equipos de salud fueron cada vez más apremiantes.
El anuncio de la ampliación de la Cuenca del Canal de Panamá, proyecto que incluye la construcción de lagos en Coclesito y Río Indio, ha conmocionado a los campesinos de estas dos regiones, quienes visualizan que sus comunidades desaparecerán bajo el agua y serán reubicados en otras regiones de la provincia.