- 45 días han acampado los indígenas en las riberas del río Tabasará, solicitando que se suspenda el proyecto.
Indígenas se apostaron en las orillas del río Tabasará
- Ante la presencia de unidades de control de multitudes, de la Policía Nacional, los indígenas se apostaron en las márgenes del río.
- Según Toribio García, presidente del congreso regional de la región Kodrí, declaró que hasta el momento la dirigencia indígena del sector de Viguí, está a la expectativa por la situación, pero para el próximo domingo 23 de marzo han programado realizar una reunión con las bases en la comunidad de Loro, para así determinar las acciones en cuanto al proyecto hidroeléctrico.
- García manifestó que aunque también están en contra de los procesos que han hecho las autoridades en conjunto con las hidroeléctrica, no apoyan al movimiento liderado por la cacica Silvia Carrera, al considerar que “ella en conjunto con seudos dirigentes fueron los que excluyeron el tema hidroeléctrico de la mesa de diálogo”.
La movilización ayer de indígenas que se oponen al proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco, en Tolé, provincia de Chiriquí, culminó con un pronunciamiento de la empresa Generadora del Istmo S.A., en el que anunció que recurrirá a instancias legales por el ingreso “ilegal” de personas al área donde se desarrolla la obra.
A través de un comunicado, Genisa indicó que “en clara violación a la propiedad privada, un grupo de personas ingresó ayer de forma ilegal al área donde se construye el proyecto”.

Según Genisa, estas personas iniciaron “quemas de herbazales en la zona como una amenaza directa contra la empresa desarrolladora del proyecto”.
“Reiteramos a estas personas que la comisión de estos actos tendrá las consecuencias legales que las leyes de la República de Panamá lo indiquen”, subrayó el comunicado.
En el documento, Genisa igualmente hace un llamado a la cordura y al deseo de todos los panameños de mantener la paz en la región donde se construye la obra.
Los indígenas que se oponen al proyecto, desde tempranas horas, se movilizaron desde el campamento en la ribera del río Tabasará hacia el sector de la represa ubicada en el distrito de Tolé, para solicitar la suspensión de la obra.
Ricardo Miranda, dirigente del Movimiento 10 de Abril, señaló que esta es la reacción del pueblo originario por el poco me importa de las autoridades, al no tomar en cuenta el estudio de impacto ambiental y el peritaje que realizó la ONU, que aseguran que se impactarían zonas indígenas.
Miranda sostuvo que las acciones de protestas van a seguir hasta que se logre la suspensión del proyecto.
“Este tipo de obra en nada beneficia al sector comarcal, que día tras días vive más pobreza y ni siquiera recibe el servicio de luz eléctrica en la mayor parte de los lugares”, señaló Miranda.
Agregó que en la movilización de ayer no se produjeron enfrentamientos con las unidades policiales antidisturbios.
Miranda aseveró que los movimientos indígenas se siguen unificando en otros puntos del país para seguir tomando acciones contra el proyecto hidroeléctrico.
Contratos de concesión deben ser respetados por líderes comarcales
El director de Proyectos Renovables de Genisa, Julio Lasso, recordó que el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco se construye mediante la concesión otorgada por el Estado panameño, en el distrito de Tolé.
En conferencia de prensa efectuada ayer, Lasso subrayó que la empresa tomará las acciones legales que le permita la ley si algún grupo en particular se toma las instalaciones de la obra.
Los directivos de Genisa reiteraron el llamado a las autoridades comarcales para que se respete el contrato de concesión para el uso permanente de agua y el contrato de concesión para generación de energía eléctrica.
El Contrato de Concesión para el uso del agua fue firmado en 2006 y el Contrato de Concesión para la generación hidroeléctrica en 2009, durante la administración del presidente Martín Torrijos.
Alfredo Arias, gerente de Salud, Seguridad y Ambiente, afirmó que el proyecto continúa, debido a que no existe notificación oficial suspendiendo la obra.