El director regional de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Carmelo Martino, negó que la institución sea responsable de la devastación de los terrenos en la Barriada 2000, alegando que sólo son fiscalizadores del equilibrio ecológico, y no le corresponde aprobarlo o desaprobarlo.
Explicó que el área de construcción de un centro comercial, son tierras de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), que autorizó al Banco Hipotecario Nacional (BHN) para que se encargara de venderlas, y la mencionada empresa la adquirió para la construcción de ese proyecto.
Enfatizó que los terrenos se encuentran dentro de un plan general de uso de suelo para el desarrollo de la vía acuática y está clasificada dentro de un área mixta, destinado al desarrollo comercial urbano.
Negó que se haya cometido daño al medio ambiente, ya que para la tala de árboles se le exige a los empresarios realizar trabajos de mitigación, luego de un compromiso por escrito dentro de la resolución aprobada para que la compañía ponga en práctica, un programa de reforestación de cinco hectáreas con especie nativas y darles mantenimiento durante cinco años con la supervisión de la ANAM.