A SIMPLE vista Kevin Antonio Palacio con un año y cinco meses, parece un niño normal, pero si se le ve detenidamente se percibe su retraso psicomotor.
Herminia Rodríguez, nos relató que cuando ella fue a dar a luz a la sala de partos del Hospital Manuel Amador Guerrero, le comunicó a la enfermera que la estaba atendiendo que no podía levantarse de la camilla porque sentía que su hijo ya iba a nacer.
No obstante, la enfermera insistió que se bajara y cuando lo hacía el niño salió y cayó al piso.
Señaló Rodríguez que la enfermera de inmediato le echo la culpa, diciéndole que ella nunca le había dicho que se levantará de la camilla.
Esta madre de 39 años indicó que desde entonces su hijo no es un niño normal porque los exámenes que le practicó el neurólogo determinaron que el pequeño tiene unas manchas en el cerebro a raíz de la caída.
Explicó esta humilde madre que su hijo aún no camina, solo se arrastra desde los seis meses, y hace lo posible por llevarlo a la terapia todos los meses.
Los terapeutas le dicen que ella no debe perder la fe, que su hijo va a caminar que no pierda la esperanza.
En estos momentos Rodríguez necesita un trabajo para ganarse su sustento y poder llevar el pan a su hogar.
Kevin, reside en una humilde vivienda a orillas de la carretera que conduce hacia a Portobelo, a pocos metros de la entrada principal de la comunidad de María Chiquita.
Si está interesado en brindar algún tipo de ayuda a Kevin, puede comunicarse al 602-6385 con la profesora Aida Barrera.