El Ministerio de Desarrollo Social evalúa las alternativas para minimizar el riesgo social en que incurren los niños que se dedican a pedir limosnas en las calles en compañía de un adulto.
Según inspecciones realizadas, se ha logrado determinar que cada vez es mayor el número de menores indígenas y latinos en las calles.
En David, es común observar a niños hasta avanzadas horas de la noche deambulando por las calles para pedir dinero, indicó Gloria Rivera, directora regional de Desarrollo Social.
En algunos de los casos la entidad ha intervenido y se ha comprobado la complicidad de un adulto en el problema, por lo que hace el llamado de atención para que se tome conciencia del daño que ocasionan al menor.