El director regional de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) en Changuinola, Olmedo Esquivel, dijo que las pruebas químicas necesarias para esclarecer el motivo de la muerte de miles de peces en las costas de la región no fueron realizadas.
Esquivel dijo que las muestras fueron enviadas casi de inmediato a los laboratorios del Departamento de Análisis de Residuos Químicos del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) en la ciudad capital, "estas pruebas son imprescindibles para determinar responsabilidades y sin ellas el crimen podría quedar impune", acotó.
Así mismo dijo que "para nuestra sorpresa hace unos días recibimos la notificación de que debido al tiempo transcurrido, los análisis no son viables y la explicación que se nos dio es que por pura casualidad para los días que enviamos las muestras, los laboratoristas salían de vacaciones por espacio de un mes".
Agregó que su intención no es cuestionar a otros funcionarios, pero si quisiera saber qué inspecciones químicas se les hace a tantos productos que entran al país y que precisamente deben ser objeto de análisis por parte de los laboratorios.
Esquivel dijo que conversará con las autoridades del Ministerio de Salud (MINSA), que es la otra institución responsable de los análisis, pues la ANAM está en la obligación de buscar pruebas para deslindar responsabilidades.
Explicó que la empresa bananera ya recibió los resultados de las pruebas que solicitó y que a ellos no se les dio copia de éstos, pero que se les informó que las pruebas no reflejan residuos de productos por ellos utilizados en las plantaciones.
La mortandad de peces se dio a partir del domingo 6 de febrero, pero moradores y pescadores de la región indicaron que no es la primera vez que se da el hecho y aseguran que es causa de químicos utilizados en las plantaciones bananeras, lo que aún no ha sido comprobado.
Por otra parte, se informó que a partir de esta semana los funcionarios de ANAM utilizarán caballos para cuidar las tortugas que desoven en las playas de Changuinola, durante el periodo que comprende de finales de febrero al mes de julio.
Esquivel dijo que la medida obedece al poco recurso logístico con que cuentan sobre todo en las playas ubicadas a un lado de la desembocadura del río Changuinola, que cuentan con una extensión superior a los 10 Km.
Agregó que con los caballos se agilizará la vigilancia y que estarán apoyados por unidades de la Policía Nacional, debido a que en ocasiones los cazadores furtivos amenazan con armas a los guardaparques.
En por lo menos una docena de playas que van desde río Chiriquí a San San, miles de tortugas se dan cita para dar cumplimiento a la ley natural de reproducción.
Las Baulas que llegan a pesar hasta 800 libras, las verdes y blancas son un 50% más pequeñas y las Carey, las más preciadas por su caparazón, son animales de lento caminar al igual que su reproducción.
Inician su llegada desde finales del mes de febrero y finalizan la visita en el mes de julio. Durante ese periodo, cientos se convierten en víctimas del hombre, aún cuando el desove tiene apenas dos semanas de iniciado.